Puede parecer increíble, pero cada 10 años tu cuerpo reemplaza por completo todo tu tejido óseo. Tus huesos están en constante renovación gracias a las células llamadas osteoblastos y osteoclastos, que se encargan de destruir y reconstruir la estructura ósea.
Este proceso ocurre naturalmente, pero depende mucho de tus hábitos. Si tienes una dieta pobre en calcio, te expones poco al sol (vitamina D) o no haces ejercicio de impacto, podrías estar formando huesos más frágiles.
Consejo clave: ¡mueve tu esqueleto! Saltar la cuerda, bailar, correr o hacer caminatas intensas fortalecen la masa ósea. Comer lácteos, semillas, vegetales verdes y tomar el sol 10-15 minutos al día también ayuda.
Aunque no lo sientas… ¡estás reconstruyéndote todo el tiempo
Fuente: Grupo Es Noticia