El conflicto entre artesanos de Chichén Itzá y las autoridades federales podría escalar en los próximos días. Vendedores que comercializan artesanías en la zona arqueológica advirtieron que analizan tomar las instalaciones del Tren Maya como medida de presión, luego de que el INAH mantuviera la decisión de reubicarlos.
Artesanos rechazan reubicación y denuncian malas condiciones en los nuevos locales
Durante un recorrido realizado en la zona, los comerciantes señalaron que las mesas de diálogo con las autoridades fueron suspendidas. Por lo que la posibilidad de realizar nuevas protestas continúa vigente.
Los inconformes sostienen que los locales habilitados por el INAH no cuentan con las condiciones necesarias para desempeñar su actividad.
Ya que el reducido espacio y las altas temperaturas provocan un ambiente que consideran inadecuado para permanecer durante toda la jornada laboral.
El malestar aumentó luego de que el INAH y el Gobierno de Yucatán informaran que los artesanos deberán registrar obligatoriamente su ingreso como vendedores a la zona arqueológica.
Aunque el director del Centro INAH Yucatán, Joel Omar Vázquez Herrera, ha señalado que solo un grupo minoritario rechaza la reubicación.
Decenas de comerciantes continúan instalados a lo largo del camino que conduce a la pirámide de Chichén Itzá, sin utilizar los espacios del Catvi.
Las autoridades han reiterado que el acceso de visitantes se mantendrá exclusivamente a través del Centro de Atención a Visitantes como parte de una estrategia de ordenamiento.
Que tiene como objetivo mejorar la experiencia turística y fortalecer las actividades económicas de las comunidades vinculadas con este sitio arqueológico.