La Fiscalía General de Justicia del Estado de México (FGJEM), ya investiga el derrumbe de un túnel utilizado para el robo de combustible en el municipio de Otumba que dejó seis personas muertas la noche del jueves.
El accidente ocurrió en la comunidad de Cuautlancingo, en donde de acuerdo a los primeros testimonios los propios pobladores impidieron el acceso de las autoridades y realizaron el rescate con medios propios.
De acuerdo a autoridades locales, los grupos criminales que se dedican al huachicoleo fueron los encargados de alertar y solicitar ayuda a la población con la intención de que las autoridades no tuvieran conocimiento del túnel.
A pesar de esto, la policía municipal fue alertada y solicitó la ayuda de autoridades estatales, sin embargo, pobladores cercanos a los ladrones de combustible amenazaron a los rescatistas, policías y elementos de la fiscalía.
Los cuerpos de los fallecidos fueron entregados durante la madrugada de este viernes a la FGJEM, luego de que familiares y amigos recuperaron los cuerpos y los llevaron a domicilios particulares.
Los cuerpos de las víctimas fueron trasladados a las instalaciones del Servicio Médico Forense (Semefo) para los estudios de ley e iniciar la carpeta de investigación.
Hasta el medio día de este viernes ninguna autoridad estatal, municipal o federal había realizado algún pronunciamiento sobre este hecho de manera oficial.