Las declaraciones del presidente del Senado, Gerardo Fernández Noroña, tras el asesinato de dos colaboradores de Clara Brugada, provocaron una fuerte ola de críticas y reacciones en redes sociales. El legislador atribuyó el ataque —en el que murieron Ximena Guzmán Cuevas, secretaria particular de la jefa de Gobierno, y José Muñoz, asesor en seguridad— a “una campaña de agresión promovida por la derecha”.
Sin embargo, usuarios en plataformas como X (antes Twitter) cuestionaron la postura del senador, al considerar que politizar un crimen de tal magnitud es irresponsable. “No es la derecha, es la impunidad”, fue una de las respuestas más compartidas. Otros señalaron que este tipo de declaraciones evaden la responsabilidad del propio gobierno ante la creciente violencia en el país.
Diversos perfiles de abogados, periodistas y académicos reprocharon el uso de términos como “campaña de agresión” sin pruebas contundentes. “Reducir un ataque armado a una narrativa electoral solo profundiza la división”, escribió un analista político.
También se hicieron comparaciones con otros casos recientes, como el atentado contra el periodista Ciro Gómez Leyva. “Cuando fue lo de Ciro dijeron que era autoatentado. ¿Ahora sí es político?”, cuestionó un usuario con más de 40 mil seguidores.
Si bien algunos defendieron a Fernández Noroña argumentando que sí existe un clima de polarización, incluso ellos pidieron moderación. “El país necesita verdad, no teorías de complot”, comentó un profesor universitario.
El ataque ocurrió el 20 de mayo por la mañana, en Calzada de Tlalpan, colonia Moderna, y hasta ahora no hay detenidos. La ciudadanía exige una investigación sin tintes partidistas, centrada en la justicia y la seguridad pública.