El uso de tecnología por parte del crimen organizado en México ha escalado a un nuevo nivel. Esta vez con la instalación de cámaras de vigilancia clandestinas para realizar labores de espionaje conocidas como “halconeo”.
Estas redes de monitoreo ilegal han sido detectadas en al menos 21 estados del país, incluidos Sinaloa, Jalisco, Baja California, Guanajuato, Guerrero y San Luis Potosí.
Autoridades ya han desmantelado algunas cámaras
En Sinaloa, la Secretaría de Seguridad Pública informó el desmantelamiento de 918 cámaras ilegales, aunque medios como El Universal reportan que podrían ser miles.
Estas cámaras, instaladas por grupos criminales, permiten vigilar movimientos de autoridades, rivales y posibles víctimas, lo que representa un grave riesgo para la seguridad pública.
A diferencia de las cámaras oficiales, que están conectadas a centros de control para coordinar operaciones policiales y atender emergencias, las instaladas por el crimen operan de manera independiente y oculta.
Incluso, en abril de 2025, el medio ADN 40 reportó que se han descubierto centros de monitoreo clandestinos operados por el crimen organizado en diversos estados.
Expertos señalan que estas tecnologías permiten al crimen obtener ventaja táctica y dificultan el accionar de las autoridades.
Además, su proliferación sugiere un nivel de tolerancia o complicidad por parte de autoridades locales, lo que agrava aún más el problema.
Fuente: Grupo Es Noticia