El director de la División de Ciencias de la Salud del Centro Universitario de Tonala, Jalisco, Leonel García Benavides, consideró que desinformación y la pérdida de confianza en las vacunas, también ayudó a que se generara el actual brote de sarampión en México.
Especialistas a nivel nacional consideran que la mala política de salud federal, es en gran parte el principal problema del brote de sarampión que golpea a México.
Desde hace siglo y medio existen movimiento antivacunas surgidos en la Inglaterra del siglo XIX y en México al finales de los años noventa se incrementó el número de ellos.
García Benavidez considera que este tipo de ideologías más el de otro sector que no se consideran antivacunas, pero que desconfían de ellas, se han incrementado en México.
“Uno de los factores evidentes es la falta de vacunación, no porque no existan programas o sistemas que la promuevan, sino porque muchas personas no acuden a vacunarse por distintas razones.
“Desde posturas abiertamente antivacunas hasta la falsa percepción de que no es necesario inmunizarse”, dijo García Benavies.
Si a eso se le suma el descuido de la ciudadanía por vacunar a los infantes en tiempo y forma, el problema genera que un grupo amplio de la población no tenga su esquema de vacunación completo.
Jalisco es en la actualidad el epicentro de la crisis al sumar 2 mil 400 casos en apenas 48 días del 2026, con un promedio de 50 infectados al día y una tasa a la alta.
El Gobierno Federal en conjunto con el Gobierno de Jalisco, iniciaron el 17 de febrero un programa de vacunación en los 11 estados con mayores índices de contagio, encabezados por Jalisco.
De acuerdo a especialistas, para volver a erradicar el sarampión en México, se necesita inmunizar o completar el esquema de vacunación a 40 millones de personas entre los 0 y 49 años de edad.