El director de la automotriz Hyundai, Fernando Ruiz Arce, explicó que las medidas tomadas desde Seúl por el tema de los aranceles, pone en desventaja a los trabajadores mexicanos.
El tema del 25 por ciento de aranceles a vehículos, autopartes y refacciones que impondría el Gobierno de Donald Trump, ya provocó el despido de 3 mil empleados en Tijuana desde hace varios meses y la imposibilidad de volverlos a contratar.
Este jueves el Presidente de Estados Unidos decretó que los aranceles a todos los productos englobados en el T-MEC, se ponían en pausa hasta el próximo 2 de abril, cuando se analice de nuevo si se implementan o se interrumpen de nuevo.
Sin embargo, aseguró que de poco sirven los festejos del gobierno mexicano sí al final de cuentas no se genera certeza y la dirección general de la empresa continúa con temor y sin saber que decisión tomar.
Mientras la dirección de la armadora continúe con la incertidumbre, Hyundai en Tijuana no podrá regresar a la actividad normal y los 3 mil empleados removidos en meses pasados, continuarán sin ser tomados en cuenta para un eventual regreso.
El directivo de Hyundai señaló que la pausa a los aranceles de este jueves hasta el 2 de abril da poca certidumbre y no sirve de nada al momento de planear a futuro.
“Hay empleos que ya se han perdido, ahora son alrededor de 3 mil que no se han renovado o recuperado, tanto de las líneas de producción como de las cadenas de suministro.
“De no ser así las operaciones en México, especialmente de Hyundai, estarán en riesgo de que continúen por lo menos en el volumen y operación que nosotros tenemos”, comentó Fernando Arce Ruiz.
El mayor problema al que se han enfrentado es que las órdenes desde la dirección general de la empresa en Seúl, pueden llegar en cualquier momento y eso tiene a la empresa en México en serie vulnerabilidad.
“Lo que nos preocupa es que se toman medidas de un día para otro y eso nos pone en una situación de desventaja competitiva”, dijo el directivo de la empresa en Tijuana.