La salud mental influye directamente en el bienestar físico. Trastornos como la ansiedad o la depresión no solo afectan el ánimo: también alteran funciones vitales como la digestión, la frecuencia cardíaca y la respuesta inmunológica.
La OMS reconoce que uno de cada cuatro adultos experimentará un problema de salud mental en su vida. Por eso, aprender a identificar señales como insomnio, irritabilidad o cansancio crónico es clave para pedir ayuda a tiempo.
Terapia psicológica, meditación, ejercicio regular y establecer límites personales son herramientas para fortalecer la mente y, con ella, proteger todo el cuerpo.
Fuente: Grupo Es Noticia