La Corte del Distrito Oeste de Texas, informó que una ciudadana mexicana de 39 años de edad, es la primera mujer imputada en el país por el probable delito de brinda apoyo material a una organización terrorista extranjera.
El Gobierno de Donald Trump declaró el pasado 20 de febrero a los cárteles de las drogas como grupos terroristas por su alto grado de violencia y las muertes que provocan tanto en territorio americano como en suelo mexicano.
Este viernes se confirmó que existe una acusación formal revelada en el Distrito Oeste de Texas y es la primera en el país que imputa a una ciudadana mexicana por brindar apoyo material al Cártel de Jalisco Nueva Generación (CJNG).
La ayuda de la acusada al CJNG incluye el suministro de granadas y la participación en el tráfico de personas, armas de fuego, contrabando de grandes cantidades de dinero y narcotráfico en su nombre.
Según documentos judiciales, María Del Rosario Navarro Sánchez, de 39 años originaria de México, conspiró con otros para proporcionar e intentó proporcionar granadas al CJNG, una organización terrorista extranjera.
Además, Navarro Sánchez está acusada de conspiración para contrabandear y transportar inmigrantes a Estados Unidos, compra y tráfico de armas de fuego a través de intermediarios, conspiración para contrabandear grandes cantidades de dinero en efectivo y conspiración para poseer una sustancia controlada con la intención de distribuirla.
Junto con la mujer también se acusa a dos hombres Luis Carlos Dávalos López de 27 años de edad y Gustavo Castro Medina de 28, por la compra y tráfico de armas de fuego que pararon en manos de sicarios del CJNG, además de traficar personas a los Estados Unidos.
De acuerdo a la Administración de Control de Drogas (DEA), el CJNG es una organización criminal transnacional que controla una parte significativa del narcotráfico y tiene presencia en casi todo México y en docenas de otros países, incluido Estados Unidos.
Además del tráfico de fentanilo, el CJNG participa en lavado de dinero, soborno, extorsión de migrantes, cobro de impuestos a traficantes de migrantes y otras actividades delictivas, incluyendo actos de violencia e intimidación.
Según el Departamento de Estado, el CJNG ha llevado a cabo ataques contra militares y policías mexicanos con armamento de grado militar, ha utilizado drones para lanzar explosivos contra las fuerzas del orden mexicanas y ha cometido asesinatos o intentos de asesinato de funcionarios mexicanos