Medios pagados por el gobierno municipal y con reporteros cobrando en la nómina la presumen como la candidata.
Poza Rica, Ver.- Por instrucciones de la Directora de Comunicación Social, Beatriz Bonilla Herrera, periódicos con convenio de publicidad circulan como candidata a la Alcaldía a su hermana Beatriz Bonilla Herrera.
Tal es el caso de un medio local que recibe más de 100 mil pesos mensuales y tiene a su trabajador Jesús Rodríguez cobrando como Jefe de prensa en la dirección a cargo de la hermana de la morenista.
Y es que con recursos económicos, materiales y humanos pretenden a toda costa imponer a Raquel Bonilla Herrera como candidata a la Alcaldía.
Sin embargo, morenistas fundadores afirman que sería un error postular a una Diputada Federal que no trabajó para el distrito y nunca se reunió con la militancia.
Por su parte seguidores de Cecilia Guevara de Elías lamentan la terquedad de imponer a una persona que no tiene estudios universitarios y desconoce siquiera como opera el sistema de limpia pública.
Por su parte simpatizantes del Fernando Remes Garza, conocido como El Pulpo, coinciden que Bonilla Herrera no cuenta con la experiencia para administrar a un municipio con múltiples necesidades para y grandes retos como la conclusión de las confesiones de limpia pública y parquímetros.
A su vez, integrantes del sector empresarial aseguran que nunca han tenido acercamiento con la Legisladora con licencia por lo que dudan mucho que sepa crear y desarrollar un programa para la reactivación económica.
Por su parte grupos contrarios ven el riesgo de estancamiento con la nominación de Raquel Bonilla Herrera, pues sin capacidad para gobernar sería darle continuidad a quienes hoy dirigen y mantiene el estancamiento de Poza Rica.
Agregan que personajes como Luna Kuri, Abelardo Aguirre, Soledad Rivera, la Síndica Maria del Carmen, el hijo del Alcalde y entre otros como Félix Iván García Bustos – pareja sentimental de Bonilla Herrera-, son los que se afilan las uñas para continuar apoderándose del botín superior a los 600 millones de pesos anuales, de los cuales más del 80 % se va en nómina y privilegios para los funcionarios municipales, tal cómo sucede bajo el Gobierno de Francisco Javier Velázquez Vallejo.