La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, negó haber realizado promesas en contra de la técnica de Fracking durante su campaña electoral de 2024, a pesar de los registros públicos que documentan su postura previa.
Durante una conferencia matutina ofrecida en Palacio Nacional, la mandataria matizó sus declaraciones tras la presentación de un informe técnico elaborado por un comité científico especializado en la extracción de hidrocarburos no convencionales.
México importa actualmente el 75% del gas doméstico utilizado principalmente para la generación de electricidad, un factor económico determinante que impulsó a la administración federal a flexibilizar los criterios sobre la fracturación hidráulica horizontal bajo condiciones estrictas de control ambiental.
Antecedentes de la promesa presidencial y dependencia energética
Durante el inicio de su campaña proselitista celebrada el 1 de marzo de 2024 en el Zócalo de la Ciudad de México, la entonces candidata firmó un compromiso formal dentro de su Proyecto de Nación donde prometió prohibir la explotación de hidrocarburos mediante la fracturación hidráulica.
-1 de marzo de 2024 (en su arranque de campaña): «no se va a permitir el fracking»
— Manuel Lopez San Martin (@MLopezSanMartin) August 6, 2026
Sin embargo, la actual administración federal enfrenta el reto crítico de garantizar la soberanía energética del país frente a la alta dependencia de combustibles importados desde los pozos estadounidenses, los cuales emplean masivamente esta técnica de extracción.
La mandataria federal explicó que la prioridad actual radica en asegurar el abasto nacional de gas natural para evitar crisis en el sector eléctrico, motivo por el cual su gobierno abrió la puerta a evaluar proyectos bajo esquemas regulados.
«Nunca dije en campaña que no se utilizaría el fracking»
Esta modificación en la estrategia gubernamental generó un intenso debate entre diversos sectores sociales y ambientales que históricamente se han opuesto a la utilización de este método por sus elevados riesgos ecológicos.
Conclusiones del comité científico y el uso condicionado
El comité científico convocado por la presidencia emitió diez conclusiones técnicas para regular la posible extracción de gas no convencional en el territorio nacional.
Entre las recomendaciones principales destacan el uso prioritario de agua salada en los procesos de fracturación, la implementación obligatoria de consultas previas a las poblaciones locales y el fortalecimiento de las inversiones en energías renovables para diversificar la matriz eléctrica del país.
“Nunca lo dije en campaña como tal”: la presidenta Claudia Sheinbaum negó haber prometido dejar de utilizar fracking para la extracción de gas natural.
Aunque en su proyecto ‘100 Pasos para la Transformación’ lo establecía textualmente en el punto 87.
Aunque organizaciones ambientalistas y defensores de los recursos naturales mantienen su rechazo absoluto a la fracturación hidráulica por el consumo masivo de líquido y la contaminación potencial de los mantos acuíferos, las autoridades federales insisten en que cualquier autorización futura de Fracking estará sujeta a estrictos protocolos de mitigación de daños ambientales y supervisión técnica