La activista y madre buscadora Ceci Flores lanzó una dura respuesta a la gobernadora de Veracruz, Rocío Nahle, tras las declaraciones realizadas por la mandataria durante su conferencia de prensa del martes, en las que aseguró que “es temporada de zopilotes” en alusión a supuestos ataques políticos contra la presidenta Claudia Sheinbaum y su administración.
Flores, reconocida por su incansable labor en la búsqueda de personas desaparecidas, no tardó en replicar con crudeza y dolor:
“Sí, es temporada de zopilotes y viera cómo duele, Rocío Nahle. Son muchas las veces que hemos encontrado cuerpos, cuando vemos que esos pájaros están volando en círculos sobre los cadáveres de nuestros hijos que el crimen abandona en los montes o ríos.”
La madre buscadora aprovechó su mensaje para reprochar la indiferencia de las autoridades y subrayar que este tipo de comentarios desde el poder no abonan al compromiso con las víctimas ni a la justicia:
“Y no se engañe, con esa actitud e indiferencia, no le ayuda a la presidenta”, sentenció.
Las palabras de Nahle, que pretendían respaldar a Sheinbaum ante las críticas que ha recibido en sus primeros meses de gobierno, fueron percibidas por colectivos de víctimas y ciudadanos como insensibles y fuera de lugar, especialmente en un estado como Veracruz, donde la crisis de desapariciones forzadas y fosas clandestinas sigue vigente.
Durante su conferencia, la gobernadora expresó:
«Mi responsabilidad y mi visión son seis años estar aquí en Veracruz. Tenemos una gran presidenta, que todavía no tiene un año, y yo he dicho que es muy temprano para la temporada de zopilotes… Hay que ayudarle a ella… Todos. Y si, es temporada de zopilotes a nivel nacional, pues también es temporada de zopilotes a nivel estatal.”
El contraste entre el uso político de la metáfora y la dolorosa realidad que enfrentan las madres buscadoras quedó expuesto con fuerza en la respuesta de Flores, quien volvió a poner sobre la mesa la urgencia de atender con seriedad y empatía la crisis humanitaria que atraviesa México.
Su declaración no solo evidenció el abismo entre el discurso oficial y la vivencia de las víctimas, sino que también se convirtió en un grito de exigencia por verdad, justicia y dignidad.
Fuente: Grupo Es Noticia