El Gobierno de México anunció que el país escaló posiciones hasta convertirse en la tercera nación con el mejor Salario mínimo en América Latina y el Caribe. Durante la conferencia matutina realizada en Acapulco, Guerrero, la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo destacó que este avance beneficia directamente a 8.5 millones de personas trabajadoras. Con la entrada en vigor del nuevo ajuste el 1 de enero de 2026, México superó a diversos países de la región, situándose solo por debajo de Uruguay y Chile en términos de poder adquisitivo básico.
El incremento histórico del Salario mínimo para 2026
Este avance es el resultado de un acuerdo tripartito entre el sector obrero, el patronal y el Gobierno federal. A partir de este año, el Salario mínimo general experimentó un aumento del 13 por ciento, elevándose a 315.04 pesos diarios. En consecuencia, el ingreso mensual para los trabajadores bajo este régimen se sitúa en 9 mil 582.47 pesos. Asimismo, en la Zona Libre de la Frontera Norte (ZLFN), el monto subió un 5 por ciento, alcanzando los 440.87 pesos diarios o 13 mil 409.80 pesos mensuales. Por lo tanto, esta política busca consolidar la recuperación del poder de compra que se perdió durante décadas previas.
Por otro lado, la mandataria recordó que en periodos anteriores el nivel salarial del país llegó a estar por debajo de naciones con graves carencias económicas. Sin embargo, la tendencia actual muestra una recuperación sostenida. Mientras tanto, el sector empresarial ha manifestado su compromiso de cumplir con estos montos para fortalecer el mercado interno. Sin duda, la mejora en el Salario mínimo funciona como un motor para reducir la desigualdad social. Además, este ajuste ayuda a mitigar los efectos de la inflación en la canasta básica de las familias mexicanas.
Comparativa regional y perspectivas económicas
Debido a estos cambios, México pasó del sexto lugar ocupado en 2025 al tercer puesto en el escalafón latinoamericano. El gabinete económico subrayó que este incremento no compromete la estabilidad financiera ni genera presiones inflacionarias desmedidas. Al contrario, fomenta una mayor circulación de capital en las economías locales. Finalmente, el gobierno planea continuar con esta política de fortalecimiento laboral durante el resto del sexenio. De este modo, se garantiza que el crecimiento económico se traduzca en bienestar real para quienes menos ganan. En conclusión, el país avanza hacia estándares internacionales de trabajo digno y remuneración justa.
Fuente: Grupo Es Noticia