Considera que es tiempo de que la FGR concluya y determine el proceso en su contra.
El senador independiente por Sinaloa, Enrique Inzunza Cázarez, acusado por el Gobierno de Estados Unidos de nexos con el Cártel de Sinaloa, reapareció en las instalaciones de la Cámara Alta y aseguró que las acusaciones en su contra son sólo cuestiones políticas.
A finales de abril de este año, Inzunza Cázarez fue acusado junto con el gobernador con licencia de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, y nueve funcionarios y exfuncionarios de la entidad por la Fiscalía Federal de los Estados Unidos en la Corte del Distrito Sur de Nueva York.
Tras cuatro meses de ausencia en el Senado de la República, Inzunza Cázarez regresó de sorpresa al recinto legislativo para asegurar su inocencia y solicitarle a la Fiscalía General de la República (FGR), cerrar las indagatorias en su contra.
Aseguró que jamás se ausentó de sus responsabilidades legislativas. ni su trabajo y al continuar siendo presidente de la Comisión de Estudios Legislativos, estuvo a cargo de la preparación de 22 reformas por vía remota.
“Durante este lapso he trabajado con mi equipo técnico, así que de ninguna forma he estado ausente del trabajo legislativo y decir que la Comisión de Estudios Legislativos cumplió con la agenda más intensa de trabajo interno.
“Si bien no hay un plazo determinado en la ley procesal para cumplir con una investigación, creo que cuatro meses han sido un plazo más que suficiente para que se concluya y se deslinden las responsabilidades“, exigió el senador ex morenista.
Dijo que todo lo que se ha dicho en su contra, incluso lo señalado desde los Estados Unidos, son patrañas y que está seguro que en el momento oportuno la FGR determinará su inocencia.
Negó tener acercamientos o entrevistas con personajes del crimen organizado, como o señalan las autoridades estadounidenses.
“Yo nací en los altos de Sinaloa, en Badiraguato y mucha gente se cree con el derecho de pensar que quienes ahí nacimos, tenemos alguna relación con grupos que se dedican a actividades delictivas.
“No. Nuestro pueblo Badiraguato, es un pueblo noble, es un pueblo trabajador. Es un pueblo que tiene una historia, historia que por cierto, que inició cuando personas de otro país del norte llegaron ahí a cultivar la amapola. Se nos ha tratado de estigmatizar como si todos los de Badiraguato nos dedicáramos a actividades de corte delictivo y no es así”, acusó Inzunza.