El sarampión es una enfermedad altamente contagiosa que ha encendido las alertas sanitarias en México. De acuerdo con datos oficiales de la Secretaría de Salud, el virus tiene presencia en las 32 entidades federativas y suma 9,074 casos acumulados.
Los estados con mayor número de contagios son:
- Chihuahua: 4,505 casos
- Jalisco: 2,193 casos
- Chiapas: 529 casos
- Michoacán: 297 casos
- Guerrero: 281 casos
En la Ciudad de México se han confirmado 149 casos, con 14 hospitalizaciones. Las alcaldías con mayor incidencia son Gustavo A. Madero, Álvaro Obregón, Cuauhtémoc y Miguel Hidalgo.
La enfermedad afecta principalmente a niñas y niños, pero también puede presentarse en adultos no vacunados o con esquemas incompletos.
¿Cuántas vacunas necesitas si tienes más de 30 años?
Una de las preguntas más frecuentes entre personas nacidas en la década de los 80 es si deben aplicarse una o dos dosis adicionales.
La recomendación oficial es clara:
- Personas mayores de 30 años que tengan dudas sobre su esquema de vacunación deben aplicarse una dosis de refuerzo.
- Si sabes con certeza que recibiste tus vacunas completas en la infancia, no es necesario volver a vacunarte.
Es decir, el refuerzo está dirigido principalmente a quienes no cuentan con cartilla o tienen incertidumbre sobre si recibieron las dos dosis correspondientes.
¿Quiénes deben vacunarse contra el sarampión?
Según la Secretaría de Salud, el esquema recomendado es el siguiente:
- Niñas y niños de 1 a 9 años: deben contar con dos dosis.
- Bebés de 6 a 11 meses: reciben la llamada “dosis cero” en situaciones de riesgo.
- A los 12 meses: se aplica la primera dosis oficial.
- A los 18 meses: se aplica el refuerzo.
- Personas de 10 a 49 años que no hayan sido vacunadas o tengan dudas deben aplicarse una dosis adicional.
- Mayores de 49 años: no requieren vacunación.
Un dato relevante: quienes nacieron antes de 1957 probablemente ya tuvieron la enfermedad y cuentan con inmunidad natural.
¿Por qué es tan importante el refuerzo?
El sarampión se transmite cuando una persona infectada tose o estornuda. Los síntomas incluyen:
- Fiebre alta
- Escurrimiento nasal
- Conjuntivitis
- Inflamación de ganglios
- Erupciones rosadas que posteriormente se tornan rojas
En adultos, especialmente después de los 40 años, las complicaciones pueden ser más severas, incluyendo neumonía y afectaciones neurológicas.
Por ello, la vacunación sigue siendo la herramienta más efectiva para evitar brotes masivos.
Si naciste en los 80, ¿qué debes hacer?
Si tienes entre 35 y 45 años y no conservas tu cartilla o no recuerdas si recibiste ambas dosis en la infancia, la recomendación es acudir a tu centro de salud más cercano para aplicarte el refuerzo.
La vacuna es segura, gratuita en el sector público y forma parte de las campañas nacionales de inmunización.
La clave es no asumir: ante la duda, es mejor reforzar la protección.
La prevención como responsabilidad colectiva
El aumento de casos demuestra que bajar la guardia puede tener consecuencias. El sarampión no es una enfermedad erradicada y puede reaparecer si disminuye la cobertura de vacunación.
Mantener esquemas completos protege no solo a quien se vacuna, sino también a quienes no pueden hacerlo por razones médicas.
La decisión de aplicarse el refuerzo puede marcar la diferencia en la contención de nuevos contagios.
Fuente: Grupo Es Noticia