Durante décadas, el huevo fue injustamente señalado como un alimento riesgoso para el corazón, debido a su contenido de colesterol. Muchas personas lo evitaron, o bien, lo consumieron con culpa, creyendo que su ingesta frecuente podría aumentar el riesgo cardiovascular.
Hoy, gracias al avance de la ciencia, sabemos que esto no es cierto. Al contrario, el huevo se ha reivindicado como uno de los alimentos más completos, nutritivos y accesibles que existen.
¿Qué aporta realmente un huevo?
Un huevo mediano contiene aproximadamente:
- 70 kilocalorías
- 7 gramos de proteína de alta calidad
- Vitaminas: A, D, E, B12, riboflavina y folato
- Minerales: hierro, fósforo y selenio
- Colina, nutrimento esencial para el sistema nervioso, especialmente relevante en el embarazo y la infancia
- Antioxidantes, concentrados principalmente en la yema
Además, su proteína es altamente biodisponible, lo que lo convierte en una excelente fuente para todas las etapas de la vida, desde la infancia hasta la adultez mayor.
¿Y el colesterol?
Es cierto que el huevo contiene colesterol, pero esto no significa que eleve directamente los niveles de colesterol malo en la sangre. Diversas investigaciones han confirmado que, en personas sanas, el colesterol proveniente de los alimentos tiene un impacto muy bajo sobre el colesterol en sangre.
De hecho, nuestro cuerpo produce colesterol de forma natural en el hígado, y el consumo moderado de huevo no altera negativamente esta regulación. En muchos casos, incluso se ha observado un aumento del HDL, conocido como el “colesterol bueno”.
La ciencia ha demostrado que el consumo de un huevo diario no se asocia con mayor riesgo cardiovascular en adultos sanos.
¿Para quién sí se recomienda moderación?
Aunque para la mayoría de las personas uno o dos huevos al día pueden formar parte de una dieta saludable, hay ciertos casos en los que conviene consultar a un profesional:
- Personas con hipercolesterolemia familiar
- Individuos con antecedentes de enfermedades cardiovasculares
- Pacientes con diabetes tipo 2 mal controlada
En estos casos, un nutriólogo puede ofrecer recomendaciones individualizadas sobre su consumo.
Un alimento completo, económico y versátil
El huevo es seguro, accesible y práctico. Puede formar parte de desayunos, comidas o cenas. Se cocina fácilmente, no requiere mucho tiempo ni ingredientes especiales, y se adapta a distintos estilos de vida y culturas gastronómicas.
Consumir huevo junto con verduras, frutas, cereales integrales y grasas saludables lo convierte en un aliado formidable para una dieta equilibrada.
Recuperemos su lugar en la mesa
El huevo no debe ser considerado enemigo, sino aliado. Lejos de evitarlo, debemos aprender a incluirlo de forma balanceada en nuestra alimentación diaria.
“Comer bien no se trata de evitar alimentos, sino de aprovechar su valor.”
Y el huevo, sin duda, es un alimento que vale la pena redescubrir.
Escrito por la Mtra. Monserrat Rodríguez León
Directora de la carrera de Ciencias de la Nutrición
Universidad Autónoma de Guadalajara (UAG)
Fuente: Grupo Es Noticia