La presidenta anunció el relevo en la dirección de Petróleos Mexicanos en medio de presiones financieras, caída en exportaciones y un entorno internacional volátil.
La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, informó sobre la designación de Juan Carlos Carpio como nuevo director general de Pemex, en sustitución de Víctor Rodríguez Padilla, quien estuvo al frente de la empresa durante un año y medio.
Carpio, exdirector de Finanzas de Pemex, tiene conocimiento cercano de los proyectos estratégicos de la petrolera y la experiencia necesaria para liderarla. Su nombramiento requerirá ratificación por el Consejo de Administración.
Sheinbaum destacó que Pemex debe continuar siendo una empresa al servicio del país, con honestidad, profesionalismo y compromiso con la soberanía energética nacional. Reconoció también la labor de Rodríguez, quien ahora dirigirá el Instituto de Electricidad y Energías Limpias.
Este cambio ocurre en un momento complicado para Pemex. A finales de abril, la empresa reportó pérdidas de 45 mil 993 millones de pesos en el primer trimestre de 2026, debido a la caída en exportaciones y la volatilidad de los mercados energéticos, que afectaron el precio del crudo.
A pesar de las dificultades, durante su gestión Rodríguez logró reducir la deuda financiera en aproximadamente 23 mil millones de dólares, situándola cerca de los 75 mil millones. Asimismo, mejoró la regularización de pagos a proveedores y la perspectiva crediticia, algo no visto en más de una década.
Juan Carlos Carpio agradeció la confianza de la presidenta y prometió una administración enfocada en fortalecer a Pemex y consolidar la soberanía energética. Reafirmó su compromiso con los trabajadores y el proyecto energético gubernamental.
En su reporte más reciente, Pemex señaló que algunos indicadores de riesgo han evolucionado favorablemente pese al contexto geopolítico y económico global. En febrero, anunció un plan de inversión amplio para aumentar la producción de petróleo y gas en diversos campos.
Este relevo en la dirección representa un desafío importante para estabilizar las finanzas de una de las petroleras más endeudadas del mundo y para mantener su rol crucial en la política energética del Gobierno federal.
Fuente: Grupo Es Noticia