Poza Rica, Ver.- El flamante director de Turismo y Cultura de Poza Rica mostró su verdadero rostro durante la noche del Grito de Independencia: lejos de representar con dignidad a la administración municipal, insultó y faltó al respeto a ciudadanos que se manifestaban en el evento.
El fue él quien tuvo el privilegio de dar el grito, con su comportamiento.
No es la primera vez que este funcionario se ve envuelto en polémicas. Su carrera no se ha distinguido por resultados ni proyectos en favor de la cultura y el turismo local, sino por mantenerse en cargos gracias a imposiciones políticas. En su momento, fue impulsado por el PRI, cobijado por directivos de un medio de comunicación donde laboraba, lo que le permitió aprovechar viajes al extranjero financiados con recursos públicos.
Hoy, bajo el cobijo de una diputada del Partido Verde Ecologista, repite la fórmula: un cargo sin resultados tangibles, una ciudad sin promoción turística, y una comunidad cultural fragmentada por las divisiones que él mismo alimenta, lo mismo que sucedió en su paso por el municipio de Tamiahua donde el pueblo de aquel lugar terminó despreciandolo.
Lo que antes era un rumor hoy se confirma en actos públicos: el desprecio hacia la gente humilde de Poza Rica y la intención de aferrarse a un salario pagado por los contribuyentes. Quienes lo conocen aseguran que nunca ha tenido vocación de servicio, sino de beneficio personal.
Ese es el rostro del director de Turismo y Cultura de Poza Rica: un funcionario que insulta, divide y vive del erario, mientras la ciudad sigue esperando verdaderas estrategias que impulsen su riqueza cultural y su potencial turístico.
Fuente: Grupo Es Noticia Veracruz