El “huachicol carretero”, que incluye la toma de casetas y la evasión de peaje, se ha convertido en una práctica que deja pérdidas anuales estimadas en 3 mil 833 millones de pesos. Este monto es vital para el mantenimiento de los 5 mil kilómetros de autopistas del país y pone en riesgo a los pasajeros que viajan en transporte público evadiendo el pago.
El Huachicol Carretero dejó de ser un secreto a voces para convertirse en un problema nacional. La práctica de evadir peajes sin pagar un peso deja pérdidas anuales que la Asociación Mexicana de Concesionarios de Infraestructura Vial (AMCIV) estima en 3 mil 833 millones de pesos.
Este monto sustraído es crucial para la infraestructura. Debería estar destinado al mantenimiento de los 5 mil kilómetros de autopistas que existen en todo el país. Marco Frías, director general de la AMCIV, explicó que el Huachicol Carretero se presenta en dos modalidades distintas.
Las Dos Modalidades del Huachicol Carretero
Marco Frías explicó para Milenio que las casetas de cobro enfrentan dos formas principales de Huachicol Carretero:
- Toma de Casetas por Grupos Sociales: Grupos sociales toman las casetas como medida de presión económica. Permiten el libre paso de automovilistas sin pagar peaje. De hecho, la AMCIV estima que esta práctica generó pérdidas de 7 mil millones de pesos entre 2019 y 2021. Esto equivale a 2 mil 333 millones de pesos anuales en promedio.
- Evasión de Peaje Particular: Automovilistas individuales levantan la pluma para usar la vialidad sin pagar, como si la infraestructura fuera un buffet libre. En el caso de la evasión de peaje, se registran pérdidas de mil 500 millones de pesos al año.
El ejemplo más reciente de la toma de casetas ocurrió el 27 de octubre. Productores agrícolas, hartos por el precio de garantía, tomaron 13 casetas y bloquearon 12 tramos carreteros. El golpe estaba dirigido a forzar negociaciones federales.
Riesgos Críticos para los Usuarios
Frías explicó que la evasión por parte de particulares va en aumento. El fenómeno está muy localizado en ciertas regiones. El problema más importante se concentra en la evasión de peajes. Esto ocurre sobre todo en lugares como la Ciudad de México y el Estado de México.
La práctica representa un riesgo latente para los usuarios. Los «campeones del pase libre» son, sobre todo, choferes de transporte público mexiquense. Sin embargo, ellos ponen en riesgo a quienes llevan a bordo. La consecuencia es grave: en caso de accidente, el seguro no cubre nada si no existe el comprobante de peaje. Por lo tanto, si estos vehículos evaden peaje y tienen un incidente y no comprueban el pago, el seguro no se hace cargo, aclaró el directivo.
Fuente: Grupo Es Noticia