Agencias de Estados Unidos investigan si los presuntos vínculos con el crimen organizado atribuidos a Rubén Rocha Moya alcanzan al gobernador de Tamaulipas, Américo Villarreal, de acuerdo con un reportaje publicado por N+.
La investigación periodística sostiene que la CIA, la DEA y el Departamento de Seguridad Nacional habrían integrado expedientes relacionados con ambos políticos de Morena.
Los documentos abordarían posibles operaciones de lavado de dinero y un supuesto financiamiento de organizaciones criminales durante las campañas electorales de Sinaloa en 2021 y Tamaulipas en 2022.
Hasta ahora, las autoridades estadounidenses no han difundido públicamente los expedientes ni presentado conclusiones judiciales contra Villarreal por estos señalamientos.
El reporte cita el testimonio de Jocelyn Hernández Jiménez, identificada como operadora electoral y fundadora de Morena. La mujer aseguró que durante la campaña de Rocha Moya recibió instrucciones de coordinarse con Américo Villarreal.
Según su declaración, habrían llegado maletas con dinero presuntamente entregado por una organización criminal. También mencionó a Fausto Isidro Meza Flores, “el Chapo Isidro”, como uno de los supuestos financiadores.
Sin embargo, Hernández Jiménez afirmó posteriormente que la entrevista laboral en la que realizó esas declaraciones había sido manipulada. Por ello, sus dichos forman parte de una investigación y no constituyen una conclusión judicial.
Rocha reconoció apoyo de Villarreal
Durante su toma de protesta como gobernador de Sinaloa en octubre de 2021, Rocha Moya reconoció públicamente la participación de Villarreal en su campaña.
“Le debo un pedazo de la gubernatura porque él fue el delegado. Ahí te lo pagaré en Tamaulipas”, declaró en aquella ocasión.
Los investigadores estadounidenses buscarían determinar si los recursos presuntamente relacionados con estructuras criminales en Sinaloa también llegaron a la campaña de Tamaulipas.
RochaMoya y Villarreal han rechazado los señalamientos sobre supuestos vínculos con organizaciones criminales. El gobernador tamaulipeco declaró anteriormente que no ha cometido delitos y que no mantiene relaciones con grupos delictivos.