Poza Rica, Ver.- En los juzgados del Distrito Judicial de Poza Rica, en materia familiar, hay un “cochinero de corrupción”, acusan profesionales del Derecho e involucrados en juicios que en procesos sencillos, las magistradas aprovechan la oportunidad para hacer negocio.
Esta semana, tras dos días de asueto por Todos los Santos y ya que se aproxima el periodo vacacional de diciembre, se reportaron filas de ciudadanos, acompañados de sus abogados solo para “pasar a saludar” a la juez Magdalena M. J, titular del juzgado sexto de Primera Instancia, donde se atienden casos como divorcios y pensión alimenticia.
Y es que, a pesar que la Suprema Corte de Justicia ha modernizado iniciativas como el divorcio incausado, el cual se basa en el derecho a la libertad dentro de una relación de matrimonio donde ya el demandante no necesita presentar argumentos como infidelidad o diferencia de caracteres, con el fin de facilitar el proceso, esta servidora pública ocupa la oportunidad para retrasar las resoluciones.
Es decir, que si el o la demandante solicita divorciarse, aun si hay un buen acuerdo de la contraparte, la magistrada exige a los abogados “que deben pasar” con ella, de lo contrario ella retrasa el proceso por más tiempo hasta presionarlos y sean ellos quienes se rindan a pedirle “pleitesía” y de acuerdo con un trascendido, exige “buen trato”.
Abogadas y abogados padecen de este tipo de prácticas, ya que si el defensor legal se opone a las disposiciones de la titular del juzgado sexto, ella resuelve el caso en contra del cliente.
“No hay para donde hacerse”, expresó una abogada, quien compartió información a este medio con reserva de su identidad por temor a represalias, ya que también en el Juzgado Cuarto también se tiene inconformidad contra la juez Fabiola R. R y la actuaria Claudia A. A. que en días pasados tuvieron el plantón de ciudadanos, con pancarta instalada frente al edificio judicial, en bulevar Adolfo Ruiz Cortines, de la colonia Benito Juárez, exigiendo “justicia y respeto a sus derechos” ya que también los casos no son resueltos conforme a derecho y en la facultad que tienen en su responsabilidad de darle agilidad a los procesos y sentencias.
Los juzgados en materia familiar se han convertido en el negocio perfecto de jueces y secretarios de acuerdos para provocar retrasos en las resoluciones y sentencias, advierten abogados que “están al tope de incompetencia” por los servidores públicos del Distrito Judicial de Poza Rica y ninguna autoridad del Tribunal Superior de Justicia en el estado de Veracruz pone alto a la corrupción.