Los hermanos Bribiesca, hijastros del expresidente Vicente Fox, reaparecieron como proveedores de Pemex, lo que reavivó la polémica por su historial de señalamientos por presunto tráfico de influencias.
De acuerdo con reportes recientes, empresas vinculadas a Manuel y Jorge Bribiesca Sahagún han retomado contratos con la petrolera estatal.
Su regreso ocurre años después de que su nombre estuviera ligado a investigaciones durante el sexenio de Fox.
Bribiesca, los hijastros de Fox ligados a Pemex
Los Bribiesca son hijos de Marta Sahagún, esposa de Vicente Fox, lo que los convirtió en figuras cercanas al poder presidencial.
Durante el gobierno panista (2000-2006), fueron señalados por su presunta intervención en contratos de Pemex.
En ese periodo, se les vinculó con la empresa Oceanografía, que obtuvo contratos millonarios con la petrolera.
Investigaciones legislativas de la época apuntaron a posibles actos de tráfico de influencias.
Sin embargo, los procesos no derivaron en sanciones penales concluyentes.
Regresan como proveedores en la actualidad
El nuevo señalamiento indica que empresas relacionadas con los Bribiesca volvieron a integrarse a la red de proveedores de Pemex.
Esto ha generado cuestionamientos sobre los criterios de contratación dentro de la empresa del Estado.
Pemex cuenta con un sistema formal para registrar y validar a sus proveedores, con requisitos técnicos y legales específicos.
Aun así, el regreso de los Bribiesca ha sido interpretado por analistas como un caso que revive viejas prácticas asociadas al poder político.
El tema también ha generado críticas por la persistencia de redes empresariales vinculadas a figuras públicas.
Un historial marcado por la polémica
El nombre de los Bribiesca ha estado ligado durante años a denuncias por negocios con el gobierno.
Diversos reportes han señalado su participación en contratos públicos y su cercanía con decisiones estratégicas en el sector energético.
Este historial ha convertido su reaparición en un tema de interés político y mediático.
El regreso de los hijastros de Vicente Fox como proveedores de Pemex revive un capítulo polémico en la relación entre poder político y contratos públicos, en un contexto donde la transparencia sigue bajo escrutinio.