Poza Rica vive hoy una de sus postales más tristes: calles y colonias inundadas de basura, reflejo del abandono y la falta de responsabilidad del gobierno municipal.
Así será entregada la ciudad a la nueva administración, sumida en la desolación y el enojo ciudadano.
Los pozarricenses exigen que el alcalde Fernando Remes Garza cumpla hasta el último día de su mandato y asuma la responsabilidad que le corresponde.
Gobernar no es opcional ni termina antes del relevo.
La próxima alcaldesa, Adanely Rodríguez, enfrentará una tarea compleja: poner orden en el Ayuntamiento, esclarecer el destino de los recursos públicos que hoy no se ven reflejados en servicios básicos y demostrar que puede administrar una de las ciudades más importantes del estado.
La clave estará en el arranque: auditar todos los departamentos, como lo demanda la población. Poza Rica fue recibida hace cuatro años con expectativas de crecimiento y hoy es identificada por su basura.
¿Habrá un cambio real? La duda persiste entre la ciudadanía, que teme una continuidad disfrazada. Mientras tanto, la ciudad sigue esperando que alguien limpie no solo las calles, sino la administración pública.
Fuente: Grupo Es Noticia Veracruz