La austeridad republicana del gobierno de AMLO ha impactado gravemente al Instituto Nacional de Cancerología, INCAN, provocando una preocupante falta de recursos que retrasa los diagnósticos de cáncer y afecta la atención a miles de pacientes.
Documentos oficiales revelan que el INCAN enfrenta serias limitaciones para contratar especialistas, adquirir tecnología de punta y realizar pruebas diagnósticas esenciales.
Uno de los problemas más graves es la incapacidad del instituto para realizar pruebas de genotipificación.
Que son cruciales para identificar mutaciones en los tumores y ofrecer tratamientos personalizados.
Estas pruebas no solo mejoran la respuesta al tratamiento, sino que también aumentan la supervivencia de los pacientes.
Sin embargo, la falta de recursos ha obligado al INCAN a enviar las muestras a laboratorios externos, retrasando significativamente los diagnósticos y el inicio de los tratamientos.
El alto costo de estas pruebas, que puede llegar hasta 112 mil 520 pesos por paciente, las hace inaccesibles para la mayoría de quienes son atendidos en el INCAN.
En 2023, el instituto solo pudo realizar 270 pruebas diagnósticas, una cifra insuficiente para la demanda creciente.
Esta situación expone a los pacientes a riesgos innecesarios y evidencia una preocupante inequidad en el acceso a la atención médica de calidad en México.
El INCAN tiene una propuesta para solucionarlo, pero se necesitan recursos
En respuesta a esta crisis, el INCAN ha solicitado la creación de un «Centro Nacional de Genotipificación en Cáncer», un proyecto con un costo estimado de 6.5 millones de pesos para el estudio de preinversión.
Este centro sería crucial para mejorar el acceso a diagnósticos y tratamientos personalizados, y podría reducir significativamente la mortalidad por cáncer en el país.
Sin embargo, en el contexto actual de austeridad, su implementación parece cada vez más incierta.
Fuente: Grupo Es Noticia