El dirigente nacional del PRI, Alejandro «Alito» Moreno, se reunió con la líder opositora venezolana María Corina Machado. Durante el encuentro, el político mexicano advirtió sobre los riesgos del autoritarismo y los vínculos entre el poder y el crimen organizado.
Moreno calificó a Machado como «una mujer madura e inteligente» que enfrentó la «narcodictadura» de Venezuela. Según el priista, la opositora se convirtió en un símbolo de resistencia para América Latina y el mundo.
México debe aprender de la crisis venezolana
El presidente del PRI explicó que México debe analizar el contexto venezolano para evitar el autoritarismo. También alertó sobre los peligros de normalizar los nexos entre el poder político y los cárteles del crimen organizado.
«México tiene que mirar lo que pasa en Venezuela y entender el peligro de normalizar el autoritarismo y las redes de complicidad entre el poder y los cárteles del crimen organizado», declaró Moreno.
El dirigente priista estableció paralelos entre la situación venezolana y lo que considera está ocurriendo en México. Señaló que cuando el poder se concentra y se desprecia a la oposición, la democracia se destruye.
PRI se posiciona en defensa de la democracia
Moreno aprovechó el encuentro con Machado para posicionar al PRI como defensor de las instituciones democráticas. El político campechano enfatizó que su partido está del lado de la libertad y los ciudadanos.
«Cuando el poder se concentra y se desprecia a la oposición, la democracia se destruye. En el PRI estamos del lado de la libertad, de las instituciones y de los ciudadanos que quieren un país mejor», puntualizó.
El dirigente tricolor concluyó que «la causa más grande es defender la democracia de México». Esta declaración refuerza el discurso opositor del PRI hacia el gobierno actual.
La reunión entre Moreno y Machado genera expectativas sobre futuras colaboraciones entre opositores de América Latina. También marca la estrategia del PRI de vincularse con movimientos democráticos internacionales.