Dormir no es un lujo, es una necesidad vital. Estudios del Instituto Nacional de Salud Pública revelan que dormir menos de 6 horas diarias puede duplicar el riesgo de infartos, reducir la respuesta inmunológica y provocar desequilibrios hormonales.
Además, la falta de sueño afecta la memoria, el estado de ánimo y la capacidad para tomar decisiones. Dormir bien ayuda a controlar el peso, mejora el rendimiento físico y mental, y es crucial para la salud emocional.
Los especialistas recomiendan entre 7 y 9 horas de sueño por noche, evitar pantallas al menos 30 minutos antes de dormir y crear una rutina nocturna relajante. Dormir bien no es solo descansar: es sanar.
Fuente: Grupo Es Noticia