En el marco de una serie de ataques entre paramilitares, sicarios de varios cárteles y grupos de autodefensas, organizaciones indígenas y defensoras de derechos humanos adheridas al Ejército Zapatista de Liberación Nacional (EZLN) advirtieron este miércoles que en el estado de Chiapas está a punto de estallar una guerra civil.
En contraste, Víctor Fernández Mondragón, coordinador de la Guardia Nacional (GN) en Chiapas, descartó en entrevista la posibilidad de que el estado esté en riesgo de una guerra civil. “No hay como tal una guerra civil, las autoridades en todo momento hemos garantizado y mantenido el Estado de Derecho”, dijo.
Durante una entrevista con Joaquín López-Dóriga para Grupo Fórmula, Fernández Mondragón explicó que los miembros de diferentes cárteles son quienes se están disputando el tráfico de drogas y de personas. Sin embargo, “no hay un control que tengan los cárteles de la droga (…), el control lo tienen las instituciones del estado, la fuerza del estado”.
A través de un pronunciamiento, las organizaciones señalaron que el “Ejército Zapatista de Liberación Nacional (EZLN), que ha mantenido la paz y ha desarrollado su proyecto autonómico en sus territorios y que ha tratado de evitar el choque violento con paramilitares y otras fuerzas del Estado mexicano, es hostigado, agredido y provocado constantemente”.
Las declaraciones del EZLN llegan tras las agresiones registradas contra la comunidad Moisés Gandhi en las que Jorge López resultó gravemente herido y está en riesgo de morir por un balazo en el pecho.
En respuesta a los enfrentamientos entre grupos del crimen organizado, y con el objetivo de dar calma a la ciudadanía, el Ejército reforzó el municipio Frontera Comalapa, colindante con Guatemala, enviando alrededor de mil 500 militares que llegaron a la entidad este miércoles 31 de mayo.
Y es que aproximadamente 3 mil habitantes de la zona tuvieron que abandonar sus hogares y movilizarse para protegerse de las balaceras y bloqueos entre presuntos integrantes del Cártel de Sinaloa y del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG).
Además, el martes se registró un enfrentamiento entre agentes estatales y federales y pobladores de la comunidad La Quespapala que buscaban impedir que los elementos entraran al municipio para realizar acciones de seguridad.
Ese mismo día, según detalló a EFE el comisario Fernández Mondragón, un operativo de desalojo derivó en el aseguramiento de una decena de armas halladas en un predio abandonado.
Los problemas con el tráfico de personas y de drogas en el municipio Frontera Comalapa comenzaron hace más de una década, por lo que actualmente existen pugnas entre grupos delincuenciales por el control de esta región de Chiapas.
Al recorrer las carreteras y los poblados de esta zona de la frontera sur de México, se puede apreciar cientos de casas abandonadas, negocios cerrados, vehículos quemados y decenas de locales en renta y lo que fue una comunidad próspera, ahora luce desolada.