Tras el ataque de este viernes en el que siete personas murieron asesinadas, indígenas de la comunidad de Polhó, municipio de Chenalhó, en Chiapas, exigieron justicia y que las autoridades castiguen a los integrantes del grupo criminal “Los Ratones”, presuntos responsables de la matanza.
José Vázquez, defensor de los derechos humanos de personas desplazadas hizo un llamado a que “se investigue la agresión. Si el Gobierno (estatal y federal) deja pasar este hecho lamentable se repetirá y nunca se acabará la agresión”.
Personal de la Fiscalía General del Estado (FGE) de Chiapas y elementos de la Policía Estatal Preventiva arribaron este sábado a la comunidad zapatista para recoger los siete cadáveres, más de 24 horas después de la agresión que duró alrededor de dos horas.
Familiares de una de las víctimas, un joven de 19 años, levantaron su cuerpo para trasladarlo a su domicilio y velarlo. Por su parte, los pobladores indígenas señalaron que´los presuntos sicarios responsables del ataque contra los desplazados de Santa Martha se llevaron tres cuerpos más.
Los tres cadáveres restantes quedaron a disposición de la Fiscalía Indígena y durante el peritaje, llevado a cabo horas más tarde, sus familiares reclamaron los restos. Cabe mencionar que por usos y costumbre no se les practicó la necropsia de ley.
Durante una entrevista con la agencia de noticias EFE, Guadalupe Pérez Gómez, habitante de Polhó, habló sobre el miedo y el terror que se vivió durante la balacera, cuyos disparos cruzaron los techos de lámina y cartón de las viviendas de este poblado.
“Por la tarde empezaba a moler mi maíz cuando escuché los disparos, los niños jugaban en la calle, cerré y corrí a refugiarme al monte con mi familia”, relató.
También en entrevista con EFE, el defensor de los derechos humanos de indígenas indicó que los niños y las niñas de esta comunidad “tienen miedo como cualquier persona”, y denunció que “esa gente (sicarios) ya no viene con razones, viene con armas de calibre de alto poder”.
El ataque se registró nueve meses después de que los habitantes de Santa Martha se vieran obligados a abandonar sus hogares a causa de la ola de violencia que azota la región, provocada por sus propios pobladores a causa de una diferencia ideológica sobre la repartición de tierras.
Fuente: Agencias