Columna de opinión de Alan Sayago Ramírez
Cada 1 de diciembre, en el mundo se conmemora el Día Mundial de la Lucha contra el SIDA, desde el año 1988, esta fecha busca crear conciencia y dar a conocer a la sociedad los últimos avances contra esta enfermedad, lastimosamente en este 2020 los ojos del mundo se vieron enfocados a la pandemia de la COVID-19 donde la cifra global de decesos supera los 1,49 millones.
La pandemia del COVID-19 ha significado un reto a nivel mundial, poniendo sobre la mesa que la salud se interrelaciona directamente con otros problemas, donde se debe aprender de la epidemia del sida para frenar al coronavirus, enfermedad que pasó en cuatro décadas de ser una implacable asesina en la sombra a contar con un día internacional.
Desde que se describió por primera vez al Síndrome de Inmunodeficiencia Adquirida (SIDA), aunque sin nombrarlo científicamente a principios de 1981, ha infectado a más de 75.7 millones de personas en todo el mundo desde el comienzo de la epidemia, pese a los importantes avances en salud y educación sexual, esta enfermedad ha matado a más de 32,7 millones a causa de enfermedades relacionadas con el sida desde el comienzo de la epidemia, incluidas 690 mil solo el año pasado, con datos oficiales de la ONUSIDA en 2019.
En el año de 1983 el Síndrome de Inmunodeficiencia Adquirida (sida), causó pánico como lo que ocurrió actualmente con la COVID-19 a principios de abril. Con datos de la Organización Mundial de la Salud, la prevención, la detección y el tratamiento del SIDA están sufriendo daños, particularmente en los países con sistemas de salud más frágiles derivado de la pandemia.
De acuerdo con el Centro Nacional para la Prevención y Control del VIH/SIDA (Censida) desde que se reportó la primera persona en el país con SIDA en 1983, hasta el año pasado, han sido notificados 211,657 personas, lastimosamente el estado de Veracruz se encuentra entre las cinco entidades con mayor tasa de casos nuevos diagnosticados de VIH con 4.7 por cada 100 mil habitantes; por encima sólo se encuentran Quintana Roo, Colina, Yucatán y Baja California Sur.
Con la situación de la COVID-19 la entidad veracruzana se encuentra entre los primeros lugares nacionales de casos acumulados positivos del SARS-CoV-2, el panorama pinta complicado aún más porque en medio de la pandemia no se cuenta con un registro de cuántos de los más de 5 mil casos que han fallecido por coronavirus en Veracruz tuvieron complicaciones por el VIH-SIDA.
Pareciera que con la pandemia del COVID-19 son tiempos de miedo y pánico, pero este año nos dejara una gran lección, donde tenemos que aprender de la epidemia del VIH que las medidas restrictivas, estigmatizantes y punitivas pueden conducir a abusos significativos de los derechos humanos, donde dejar a alguien atrás no es una opción.
Todo el mundo está muy emocionado, en todo caso, las nuevas investigaciones son alentadoras, pero tenemos que recordar que no debemos bajar la guardia, este año es de solidaridad mundial y responsabilidad compartida.
Alan Sayago Ramírez
Activista Social, licenciado en Derecho, y Maestro en política y gestión pública.
Redes Sociales: @alansayagor
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