En México, la violencia de género se ha convertido en una epidemia que exige atención inmediata. A pesar de los avances en la concienciación social y la lucha por la igualdad, las cifras de violencia familiar, violencia sexual y feminicidio continúan en aumento, pintando un panorama desolador para las mujeres mexicanas..
El Aumento de la Violencia de Género
En los últimos años, México ha experimentado un incremento preocupante en las tasas de violencia contra las mujeres. De acuerdo con la Encuesta Nacional sobre la Dinámica de las Relaciones en los Hogares (ENDIREH) 2021, un alarmante 70.1% de las mujeres mexicanas han sido víctimas de algún tipo de violencia a lo largo de su vida.
Esta violencia se manifiesta de diversas formas, como se muestra en la siguiente tabla
Más aún, el 39.9% de estas mujeres han sufrido violencia por parte de su pareja. Es importante destacar que la violencia contra las mujeres no se limita al ámbito familiar.
Las mujeres que solicitaron apoyo a la Red Nacional de Refugios (RNR) informaron haber experimentado violencia física (81%), patrimonial (47%), psicológica (88%), económica (60%) y sexual (51%). Estos datos alarmantes reflejan la magnitud del problema y la necesidad de una respuesta integral
El Índice de Paz de México 2023, aunque muestra una mejora general en la paz en el país, revela un crecimiento constante en los indicadores de violencia familiar y violencia sexual. De hecho, desde 2015, las tasas de estos dos delitos se han duplicado.
Este aumento en la violencia de género se da en un contexto donde, según la ENDIREH 2021, el 42.8% de las mujeres de 15 años y más experimentaron algún tipo de violencia en los 12 meses previos a la encuesta.
La pandemia de COVID-19 también ha exacerbado la situación, aumentando la exposición de las mujeres a parejas con comportamientos abusivos y limitando su acceso a servicios de apoyo.
Además, existe una profunda desconfianza en las instituciones gubernamentales, lo que dificulta que las mujeres busquen ayuda y denuncien la violencia. El 35% de las mujeres que solicitaron apoyo a la RNR informaron haber buscado ayuda en otras instituciones antes de acudir al refugio, expresando su desconfianza en las instancias gubernamentales.
Violencia Familiar: Una Realidad Cotidiana
En 2022, la mayoría de los estados mexicanos registraron un aumento en las tasas de violencia familiar. Colima, por quinto año consecutivo, encabezó la lista con la tasa más alta del país, con 1,775 casos por cada 100,000 habitantes.
Esta cifra es casi el triple de la tasa nacional, lo que evidencia la gravedad de la situación en este estado. En contraste, Yucatán tuvo la tasa más baja de violencia familiar del país.
Las cifras de violencia familiar también son alarmantes cuando se trata de niñas, niños y adolescentes. En 2023, más de 20.000 menores de edad fueron atendidos en hospitales por violencia familiar, y en uno de cada cinco casos, el agresor fue el padre o padrastro. Estos datos reflejan la necesidad de proteger a la infancia y de brindarles un entorno seguro y libre de violencia.
El aumento de la violencia familiar ha generado una mayor demanda de refugios para mujeres. La Red Nacional de Refugios (RNR) reportó un aumento del 10,75% en el número de mujeres, niñas y niños atendidos en sus refugios en 2024. Sin embargo, los refugios enfrentan desafíos para satisfacer esta creciente demanda, incluyendo la falta de recursos y la saturación de los espacios.
Violencia sexual: un problema silenciado
La violencia sexual es otra forma de violencia de género que afecta profundamente a las mujeres mexicanas. Según datos de una encuesta nacional, dos tercios de la violencia que experimentan las mujeres en espacios públicos es de naturaleza sexual, y en la mayoría de los casos, los agresores son desconocidos.
En 2022, México alcanzó un nuevo récord en llamadas de emergencia reportando incidentes de violencia sexual, con un total de 6,977 llamadas. Este número representa un aumento del 13.1% con respecto al año anterior y es casi el doble de las llamadas recibidas en 2017. Es importante destacar que la violencia sexual es un problema que a menudo se silencia debido al estigma, la vergüenza y el miedo a las represalias.
Las niñas, niños y adolescentes también son víctimas de violencia sexual. De enero a noviembre de 2024, se registraron 9,868 reportes por desapariciones de niños y adolescentes, de los cuales 2,751 seguían sin ser localizados. Además, la incidencia de violencia sexual contra niñas, niños y adolescentes aumentó en un alarmante 1.139,2% entre 2010 y 2023. Estos datos evidencian la vulnerabilidad de la infancia y la necesidad de implementar medidas de protección más efectivas.
Fuente: Grupo Es Noticia