Esposas de jubilados y extrabajadores de Petróleos Mexicanos (Pemex) alzaron la voz para denunciar la severa crisis de desabasto de medicamentos que enfrentan las unidades médicas de la institución, así como la incertidumbre derecortes a sus pensiones derivados de reformas legales del artículo 127.
Entre los testimonios resalta el de la señora Julieta Elizondo, esposa de un ingeniero mecánico eléctrico que dedicó 35 años de servicio al complejo petroquímico Pajaritos. El trabajador, quien inició su trayectoria desde las áreas operativas hasta alcanzar la jefatura del departamento eléctrico, presenta hoy graves secuelas de salud tras décadas de jornadas extenuantes y exposición industrial.
“Él se fletó mucho; se iba a las 5 de la mañana y regresaba a las 11 o 12 de la noche. No disfrutó a sus hijas por cumplir con su deber. Si se iba la luz en el complejo o en las viviendasde Pajaritos, él tenía que ir a la hora que fuera”, relató Elizondo.
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SALUD EN CRISIS: “NO HAY NADA“
Actualmente, el jubilado se encuentra en silla de ruedas, padece pérdida cognitiva, problemas motrices y ha sido sometido a cirugías de corazón y columna.
A pesar de su historial laboral, la empresa petrolerano está garantizando el tratamiento necesario.
La situación se agrava ya que la señora Julieta, beneficiaria de su esposo, enfrenta una batalla contra el cáncer.
Denunció que, pese a tener programadas sus quimioterapias, Pemex no suministra los medicamentos complementarios.
Las familias se ven obligadas a adquirir fármacos por cuenta propia ante la recurrente frase de “no hay” en las farmacias de la institución.
Ademásel desgaste de años en lastorres de enfriamiento y áreas críticas ha pasado factura a los trabajadores, quienes ahora dependen de una atención médica inexistente.
RECHAZO LA REFORMA DEL ARTÍCULO 127
Aunadoa la crisis sanitaria, los jubilados manifestaron su rechazo a la aplicación de reformas que pretenden reducir el porcentaje de sus pensiones.
Señalaron que el Artículo 127 constitucional no debería aplicarse de forma retroactiva a quienes ya devengaron su derecho tras una vida de esfuerzo.
“¿Crees que es justo que nos quiten una pensión que él se ganó? Da mucho coraje”, sentenció la entrevistada, quien calificó la situación actual como un agravio a la resiliencia de las familias petroleras en México.