De acuerdo con registros de especialistas en la materia, hasta el año 2026 se contabilizaron aproximadamente 62,000 estructuras arqueológicas de diversos tipos en la ruta proyectada para el Tren Maya.
Ante esta cifra, miembros del Sindicato Nacional de Profesores de Investigación Científica y Docencia del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) informaron que interpondrán denuncias legales por la presunta destrucción de estos monumentos.
Según los denunciantes, las técnicas de «deconstrucción» empleadas en tramos de la obra y en el Parque Balam Tun violan los principios básicos de la ciencia arqueológica.
Por consiguiente, los investigadores califican estos actos como una afectación sistemática al patrimonio nacional que debe revisarse bajo la lupa judicial. De esta manera, el conflicto escala desde la crítica académica hacia los tribunales federales.
Controversias técnicas en la ruta del Tren Maya
Los especialistas basan sus acusaciones en material audiovisual que documenta el uso de maquinaria pesada y explosivos en zonas con alto potencial de vestigios. Ciertamente, el sindicato sostiene que el proceso de salvamento no cumplió con los estándares internacionales de conservación.
Puesto que se utilizaron retroexcavadoras para retirar sillares originales, los arqueólogos afirman que se perdió el contexto histórico de las piezas. Asimismo, critican la creación de «parques de la memoria», donde supuestamente se reconstruyeron estructuras mezclando materiales antiguos con escombro y cal moderna.
Por esta razón, aseguran que la técnica de anastilosis, mencionada en la Carta de Venecia, se aplicó de forma errónea y engañosa en estos sitios.
Además, la denuncia señala directamente a altos directivos del instituto por autorizar estos procedimientos durante el desarrollo del proyecto ferroviario. Debido a que el patrimonio cultural pertenece a la nación, los académicos consideran inaceptable la alteración del patrón de asentamiento original de los vestigios mayas. Por otro lado, el INAH ha defendido anteriormente que las tareas de rescate se realizan bajo estricta supervisión de su Consejo de Arqueología.
Sin embargo, los investigadores sindicalizados reiteran que la magnitud de la obra pública impidió una exploración detallada de la mayoría de las estructuras detectadas. De este modo, la disputa técnica sobre el manejo del Tren Maya pone en duda la integridad de los hallazgos reportados.
INAH DENUNCIA DAÑOS A MONUMENTOS POR TREN MAYA
Especialistas del INAH denunciaron la destrucción y mutilación de monumentos arqueológicos durante la construcción del Tren Maya, lo que generó preocupación por el impacto al patrimonio cultural. pic.twitter.com/oe8lbOL40I
En conclusión, el gremio científico busca establecer un precedente legal para proteger las evidencias del desarrollo de las sociedades antiguas en México.
Finalmente, las asambleas sindicales determinarán el alcance de las demandas contra los funcionarios responsables de coordinar el salvamento arqueológico. Solo mediante un peritaje independiente se podrá constatar el estado real de los monumentos que sobrevivieron a la construcción de la vía. De esta forma, el debate sobre el equilibrio entre el desarrollo de infraestructura y la preservación del pasado continúa vigente en la agenda pública nacional.