La región de las Américas enfrenta un nuevo escenario de alerta sanitaria por el avance del sarampión, una enfermedad que se consideraba bajo control. La Organización Panamericana de la Salud reportó un incremento constante de contagios y ubicó a México como el país más afectado en lo que va del año, con la mayor carga de casos confirmados.
El organismo detalló que la mayoría de las personas diagnosticadas —cerca del 80 por ciento— no había recibido la vacuna, un dato que evidencia fallas acumuladas en los esquemas de inmunización.
Esta situación ha encendido focos rojos no solo en México, sino también en Estados Unidos y Canadá, naciones que podrían perder el estatus de eliminación del sarampión si no logran frenar la transmisión. Canadá ya dejó de ser considerado libre de la enfermedad.
Los números reflejan la magnitud del problema. En apenas las primeras semanas del año se documentaron más de mil contagios en siete países del continente, una cifra que multiplica por 43 los registros del mismo periodo del año anterior.
México concentra más de dos tercios de los casos, seguido a distancia por Estados Unidos y Canadá, sin que hasta ahora se hayan reportado muertes asociadas.
Dentro del país, el foco principal se ha desplazado hacia Jalisco, entidad que actualmente presenta la mayor incidencia, luego de que el año pasado el repunte más marcado se diera en Chihuahua. Del lado estadounidense, las autoridades mantienen vigilancia especial en Carolina del Sur, donde el brote muestra un comportamiento activo.
Frente a este contexto, el gobierno mexicano reforzó las acciones de prevención, ampliando las jornadas de vacunación y llevando módulos a puntos de alta movilidad como aeropuertos y terminales de transporte con el objetivo de cortar cadenas de contagio de una enfermedad que, aunque altamente transmisible, puede prevenirse con un esquema completo de dos dosis.
La OPS advirtió que la contención del sarampión no puede abordarse de manera aislada y requiere coordinación regional, sobre todo ante el aumento de viajes internacionales previsto por el Mundial de futbol que organizarán de manera conjunta México, Estados Unidos y Canadá. Este factor eleva el riesgo de propagación si no se cierran las brechas de inmunización.
En ese sentido, el secretario de Salud de México, David Kershenobich, informó que en abril se celebrará una reunión convocada por la OPS para analizar la posibilidad de exigir comprobantes de vacunación contra el sarampión a quienes asistan al evento deportivo. No obstante, insistió en que la recomendación de vacunarse debe atenderse desde ahora.
Brotes de #Sarampión y transmisión sostenida en las Américas .
El sarampión es prevenible con vacunación. Mantener altas coberturas es clave para frenar brotes.
El organismo internacional explicó que el repunte actual es resultado de un aumento sostenido de casos durante 2025, en comparación con el promedio de los últimos cinco años, así como de rezagos persistentes en la cobertura vacunal.
Aunque la mayoría de los contagios se presenta en adolescentes y adultos jóvenes, las tasas más elevadas se observan en menores de un año y en niños menores de diez, lo que refuerza la urgencia de aplicar la segunda dosis.
Datos de la OPS revelan que solo un tercio de los países de la región alcanza el 95 por ciento de cobertura con la primera dosis, y apenas uno de cada cinco logra ese nivel con la segunda, una brecha que mantiene latente el riesgo de reaparición del sarampión en el continente.