El presidente del Gobierno de España, Pedro Sánchez, anunció este martes un ambicioso plan para prohibir el acceso a las redes sociales a menores de 16 años. El anuncio, realizado durante una cumbre en Dubái, busca frenar los riesgos digitales y proteger la salud mental y la integridad de los jóvenes frente a los contenidos nocivos en línea.
Sánchez lanzó una dura crítica a las grandes empresas tecnológicas por permitir la proliferación de contenido ilegal, incluyendo el abuso sexual infantil y materiales generados por inteligencia artificial sin consentimiento.
“Hoy, nuestros hijos están expuestos a un espacio que nunca debieron navegar solos. Ya no lo aceptaremos”, sentenció el mandatario.
Verificación estricta: Barreras reales, no solo casillas
A diferencia de los métodos actuales que dependen de la honestidad del usuario, España exigirá que las plataformas implementen sistemas de verificación de edad robustos.
Sistemas de verificación: Las empresas deberán crear “barreras reales que funcionen”.
Responsabilidad corporativa: No bastará con una simple casilla de verificación de mayoría de edad; se exigirá tecnología que garantice el cumplimiento de la norma.
Intervención gubernamental: Sánchez instó a los gobiernos a dejar de “hacer la vista gorda” ante las fallas de las redes sociales.
Tendencia global: Los países que ya restringen el acceso
España se sumará a un bloque internacional que ha decidido regular el espacio digital para los adolescentes.
País
Medida implementada
Edad límite
Australia
Primera prohibición mundial; responsabiliza a plataformas como TikTok, Facebook y X.
Menores de 16 años.
Francia
Ley aprobada que entrará en vigor en septiembre; incluye prohibición de móviles en escuelas.
Menores de 15 años.
Dinamarca
Legislación similar introducida recientemente.
Menores de 15 años.
Reino Unido
Leyes diseñadas para limitar el tiempo de pantalla y contenido dañino.
Adolescentes jóvenes.
El impacto en las plataformas
La medida afectará directamente la operatividad de redes como Instagram, Snapchat, Reddit, TikTok y Twitch. El enfoque español se alinea con la estrategia australiana, donde el peso de la ley recae en la plataforma y no en los padres o en los menores, obligando a las empresas a ser los guardianes activos de sus comunidades.
El plan español se presenta como una respuesta directa a la creciente preocupación por el tiempo excesivo frente a la pantalla y la exposición temprana a imágenes sexualizadas.