El Servicio de Control de Inmigración y Aduanas (ICE) reducirá su número de agentes en el Estado de Minnesota, informó el zar de la frontera, Tom Homan. De los cerca de tres mil agentes del ICE que están en el norteño estado estadounidense, cerca del 27 % dejarán la entidad, lo que equivale a 700 elementos.
Minnesota se convirtió sin esperarlo en el escudo que lucho a favor de los derechos de los inmigrantes, pero con el costo de dos vidas humanas perdidas y decenas de ciudadanos estadounidéses detenidos y violentados en sus derechos humanos.
Homan se negó a reconocer que la salida de poco más de una cuarta parte de sus agentes se debe a la ola de protestas y el enojo de la población por los asesinatos de Renee Nicole Good, madre de dos pequeños y del enfermero Alex Pretti.
El zar de la frontera se limitó a decir que se tiene la necesidad de tener menos elementos en Minnesota, por lo que de manera inmediata siete centenares de agentes dejarán el estado.
“Dada esta colaboración sin precedentes y como resultado de la necesidad de menos elementos para realizar este trabajo y un entorno más seguro.
“Estoy anunciando, con efecto inmediato, que retiraremos a 700 personas a partir de hoy, 700 agentes del orden público”, dijo Tom Hamon esta mañana durante una conferencia de prensa.
De acuerdo a expertos en política estadounidense, la incursión del ICE en Minnesota podría conllevar serios costos políticos para el Presidente Donald Trump y el partido republicano.