La plataforma de streaming Spotify rechazó de manera categórica financiar guerras o conflictos armados, luego de que Café Tacuba la señalara públicamente por supuestos vínculos indirectos con la industria bélica y solicitara el retiro de su música del servicio digital.
La controversia se originó tras un pronunciamiento del vocalista del grupo, Rubén Albarrán, quien envió una carta a Universal Music Group y Warner Music México para pedir que el catálogo de la banda sea retirado de Spotify, en protesta por lo que considera prácticas contrarias a la ética y a la visión artística del grupo.
Respuesta de la plataforma
En un posicionamiento público, Spotify afirmó que no destina recursos a financiar guerras y que las acusaciones parten de interpretaciones erróneas sobre inversiones realizadas por personas vinculadas a la empresa, pero no por la plataforma como tal.
“Respetamos el legado artístico de Café Tacuba y el derecho de Rubén Albarrán a expresar sus opiniones, pero los hechos cuentan una historia distinta. Spotify no financia la guerra”, señaló la compañía.
La empresa subrayó que opera como intermediaria entre artistas y audiencias, y que su modelo de negocio se basa en la distribución de música, no en la participación directa en actividades militares o de defensa.
El origen de la polémica
Las declaraciones de Albarrán se produjeron después de que Daniel Ek, director ejecutivo de Spotify, anunciara en junio pasado una inversión personal de 700 millones de dólares, a través de su firma Prima Materia, en la empresa europea de defensa Helsing, especializada en software de inteligencia artificial para sistemas militares.
Al respecto, Spotify aclaró que Helsing es una empresa independiente y que dicha inversión no forma parte de las operaciones ni del presupuesto corporativo de la plataforma. Añadió que la firma tecnológica ha suministrado herramientas de defensa a Ucrania en el contexto del conflicto en Europa del Este, sin que ello implique una participación directa de Spotify.
Críticas al modelo y a la inteligencia artificial
Albarrán también cuestionó el modelo de reparto de regalías de la plataforma y el uso de inteligencia artificial en la industria musical, al considerar que estas prácticas afectan a los músicos y vacían de significado al arte.
En respuesta, Spotify afirmó que su política de inteligencia artificial está enfocada en proteger a los artistas humanos frente a fraudes y clonaciones, y que continúa siendo la empresa que más recursos ha pagado a los titulares de derechos en la historia de la música.
La plataforma aseguró que distribuye alrededor del 70 por ciento de sus ingresos a sellos discográficos, editores y artistas, y destacó que la música de Café Tacuba ha generado millones de dólares en regalías a lo largo de los años.
Llamado al boicot y reacciones
En su mensaje, Albarrán invitó a los seguidores del grupo a escuchar su música en otras plataformas e incluso a “boicotear” Spotify, al tiempo que llamó a construir un modelo más justo y horizontal para la industria musical.
La postura de Café Tacuba se suma a la de otros artistas internacionales que han expresado inconformidad con la plataforma por motivos éticos, tecnológicos o económicos, lo que reaviva el debate sobre el papel de las grandes empresas digitales en la cultura y la política global.
Fuente: Grupo Es Noticia