Las cabañuelas son una tradición milenaria, especialmente arraigada en las zonas agrícolas, que se utiliza para “pronosticar” el clima que predominará durante cada mes del año. Aunque no es un método científico, miles de personas siguen observando el cielo durante los primeros días de enero para planear sus cosechas o simplemente por curiosidad cultural.
Para realizar este cálculo con éxito, el secreto está en llevar una bitácora diaria detallada y entender las tres etapas del conteo. A continuación, te explicamos cómo funciona este sistema.
Las cabañuelas son una tradición milenaria, especialmente arraigada en las zonas agrícolas
1. El Sistema de Ida (Del 1 al 12 de enero)
Esta es la fase inicial y la más sencilla. Durante los primeros 12 días del año, cada día representa un mes en orden ascendente. Lo que ocurra con el clima este día (lluvia, sol, viento o frío) se supone que será la tendencia general de ese mes.
Día de enero
Mes que representa
1 de enero
Enero
2 de enero
Febrero
3 de enero
Marzo
4 de enero
Abril
5 de enero
Mayo
6 de enero
Junio
7 de enero
Julio
8 de enero
Agosto
9 de enero
Septiembre
10 de enero
Octubre
11 de enero
Noviembre
12 de enero
Diciembre
2. El Sistema de Regreso (Del 13 al 24 de enero)
A partir del día 13, el conteo se vuelve más interesante. Se realiza de forma descendente (hacia atrás). Esta etapa sirve para “confirmar” o ajustar las observaciones que hiciste en la primera etapa.
Día de enero
Mes que representa
13 de enero
Diciembre
14 de enero
Noviembre
15 de enero
Octubre
16 de enero
Septiembre
17 de enero
Agosto
18 de enero
Julio
19 de enero
Junio
20 de enero
Mayo
21 de enero
Abril
22 de enero
Marzo
23 de enero
Febrero
24 de enero
Enero
3. El ajuste final (Del 25 al 31 de enero)
Aunque los sistemas de ida y regreso son los más conocidos, los últimos días de enero sirven para precisar aún más el pronóstico:
Del 25 al 30 de enero: Cada día representa dos meses. Por ejemplo, la mañana del 25 es para enero y la tarde para febrero.
31 de enero: Este día se divide en tramos de dos horas por cada mes, empezando desde la madrugada, para dar una última pincelada al calendario climático.