Demostraron una vez más su valentía y solidaridad al rescatar a cientos de familias que permanecían atrapadas en los techos de sus hogares, tras la fuerte crecida del río Cazones.
Tlapacoyan Veracruz
José Manuel García
En Poza Rica, Álamo, Tlapacoyan y en cada rincón del estado de Veracruz y nuestro país ya son considerados «Héroes sin Capa».
Ellos son más de 40 guías de rafting hombres, mujeres y jóvenes del Valle de Filobobos, ubicado en el municipio de Tlapacoyan, que tras su regreso a sus hogares y fuentes de trabajo fueron recibidos con gran admiración y cariño por ese valor de ir arriesgar sus vidas por salvar a miles de familias que rescataron y pusieron en lugares seguros tras la crecida del río Cazones que inundó sus hogares.
Tras largas horas de esfuerzo realizado remando sus lanchas con capacidades asta 8 personas abordo, bajando de techos y de segundos pisos de las viviendas afectadas niños, ancianos, jóvenes y adultos mayores fueron retirados del peligro tras la inundación ocurrida en Poza Rica y llevados a los albergues por éste grupo de rescatistas que desafiaron a la naturaleza.
Isabela una joven que dijo sentirse orgullosa de haber podido estar allá ayudando a las familias de Poza Rica, Álamo y el Higo pero también mostró su tristeza por todas aquellas personas ahogadas que fueron arrastrados por la fuerte corriente del agua.
Nos contó que sin pensarlo lo decidieron tomaron sus equipos de seguridad y balsas para irse ayudar, reconociendo que nunca había vivido una experiencia y escenas tan dramáticas como las vistas en las zonas afectadas.
«La verdad todo fue triste al ver a las familias que lo perdieron todo y perdieron algún familiar las cosas materiales van y vienen pero una vida no por ello nos sentimos orgullosos de haber podido salvar vidas a cambio de nada» externó.
También los guías de raffting agradecieron a quienes pusieron un granito de arena para poderse trasladar asta las zonas afectadas en donde pudieron ayudar en los municipios de Álamo, Poza Rica y el Higo que fue el último punto adónde rescataron más de mil personas.
«Nosotros fuimos de respuesta rápida fuimos de los primeros qué llegamos al punto y ahora les toca a otros hermanos apoyar en la limpieza y recuperación de los hogares que fueron agnegados por el río» enfatizó Demetrio Abad Rendón quien dijo que no había vivido una drsastre natural cómo éste que se vive en municipios de la zona norte de Veracruz.
Fue precisamente en su zona de trabajo en dónde al día siguiente tras su retorno con un cuerpo cansado y un rostro reflejo de la gran labor solidaria que hicieron fueron entrevistados algunos de ellos para conocer sobre sus opiniones y testimonios de lo vivido allá en Poza Rica, Álamo y el Higo Veracruz de donde fueron despedidos con vivas y aplausos en donde demostraron la calidad de personas que son, de su profesionalismo y capacidad que han adquirido a través de los años y las capacitaciones que han recibido en cada curso.
Allá tras bambalinas Daniel Rendon Lozano un prestador de servicios turísticos quien con esposa y su hijo también estuvieron al frente rescatando y ayudando a las personas además de haber apartado su equipo y puesto vehículos al igual que otros para haber hecho posible esa ayuda que se otorgó..
Santiago Abad integrante del grupo de guías del Filobobos reconoció que la intención de ellos es de ayudar siempre a la gente y fue algo triste ver como en aquellos lugares las familias la siguen pasando muy mal por todo el desastre natural que paso en Poza Rica en donde el agua alcanzó un nivel de casi 8 metros inundando miles de hogares en los segundos pisos mientras que en Álamo y el higo rebazo unos 10 metros de altura lo que provocó perdidas humanas.
Dijo que la prioridad para ellos fue el rescar a muchas personas entre ellos adultos y niños con una experiencia de haber rescatado a una bebé de 8 días de nacida lo cuál les fortalece para seguir ayudando a la gente.
También confió que nunca antes había vivido una experiencia tan grande por la magnitud de las inundaciones que causó el desbordamiento del río Cazones que dejó muchos desastres.
Fabian Montoya y su hija también nos narro qué fue algo lamentable y triste el ver que familias lo perdieron todo adultos que fueron arrastrados por la corriente y fueron rescatados atorados en los árboles otros de los techos y azoteas de las casas.
Dijo que llegaron cuando el río aún estaba en las calles inundando carreteras cruzando el río a la medida noche rescatando familias y poniéndolas en lugares seguros.
«Hicimos todo lo que pudimos apesar de que tuvieron rescates complicados al bajar la gente de las azoteas y remar contra corriente».
Recordó que también rescataron enfermos y personas discapacitadas lo cuál fue lo más difícil pero no imposible porque lograron su cometido ayudar a mucha gente.
Finalmente dijeron que fue una bonita experiencia de haber podido ayudar y agradeció a quienes se sumarom para haber cumplido esta odisea y ser considerados como Héroes a lo que se sintió orgulloso y agradecido.
Fuente: Grupo Es Noticia