El 1 de octubre de 2025, el Ejército de Israel interceptó la Flotilla Global Sumud, compuesta por más de 40 barcos con ayuda humanitaria destinada a la Franja de Gaza. Esta acción se llevó a cabo en aguas internacionales, a pocas millas náuticas de la costa de Gaza. La flotilla había zarpado de Barcelona con el objetivo de romper el bloqueo israelí y entregar suministros esenciales a la población palestina.
Según informes, las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) enviaron un mensaje a la flotilla alrededor de las 20:00 horas, advirtiendo que estaban ingresando a una «zona de conflicto activo» y que serían responsables de las consecuencias si continuaban avanzando.
Un portavoz de la flotilla respondió a las FDI, acusando a Israel de cometer crímenes de guerra, incluyendo el uso del hambre como arma de guerra, y de violar el Derecho Internacional. La flotilla denunció que las embarcaciones sufrieron interferencias en las comunicaciones durante la interceptación.
La Flotilla Global Sumud había enfrentado previamente ataques con drones en tres ocasiones durante su travesía, con daños en las embarcaciones y amenazas a la seguridad de los voluntarios. Israel ofreció descargar la ayuda en Ascalón para su intermediación oficial, pero la flotilla rechazó esta propuesta, alegando que el gobierno israelí ha bloqueado repetidamente la ayuda.
En el barco viajan dos ciudadanas mexicanas, Arlin Medrano y Sol González, quienes viajaban a bordo del barco «El Adara». Las detenidas denunciaron su arresto y solicitaron la intervención del gobierno mexicano para su liberación.
Medrano y González difundieron videos en redes sociales en los que exigieron la intervención de la presidenta de México, Claudia Sheinbaum, y de las autoridades del país para garantizar su retorno seguro. También se unieron a la demanda de liberación de sus colegas mexicanos y de toda la delegación mexicana que fue detenida por Israel.
Italia y España habían proporcionado presencia naval para apoyo humanitario, pero aclararon que no se involucrarían militarmente. Italia anunció que detendría su apoyo una vez que la flotilla alcanzara las 150 millas náuticas de Gaza, citando amenazas de intervención israelí.
La legalidad de la interceptación en aguas internacionales ha sido objeto de debate. Mientras que Israel sostiene que su bloqueo es legal debido al conflicto en curso con Hamas, los organizadores de la flotilla argumentan que su misión es pacífica y está protegida bajo el derecho humanitario internacional.
La interceptación de la Flotilla Global Sumud por parte de Israel en aguas internacionales cerca de Gaza ha generado una ola de reacciones y ha puesto de relieve las tensiones en la región. La comunidad internacional sigue de cerca los acontecimientos, mientras se debate la legalidad y las implicaciones humanitarias de estas acciones.
Fuente: Grupo Es Noticia