La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, ha respondido con firmeza a las amenazas del empresario Ricardo Salinas Pliego, quien ha insinuado la posibilidad de demandarla por difamación en tribunales de Estados Unidos. Este enfrentamiento surge en medio de disputas fiscales y acusaciones mutuas que han capturado la atención pública.
Ricardo Salinas Pliego, propietario de Grupo Salinas, ha sido objeto de múltiples señalamientos por parte del gobierno mexicano debido a presuntas deudas fiscales que ascienden a más de 70,000 millones de pesos.
Además, enfrenta litigios en Estados Unidos, incluyendo una reciente fianza de 25 millones de dólares pagada para evitar su detención en Nueva York por una disputa con AT&T relacionada con la venta de Iusacell en 2015.
Respuesta de Sheinbaum
Durante una conferencia de prensa, la presidenta Sheinbaum cuestionó la intención de Salinas Pliego de llevar el caso a tribunales estadounidenses, preguntando: «¿Por qué sería en Estados Unidos? ¿Cómo es una demanda de difamación en Estados Unidos?» Además, destacó que el empresario realiza difamaciones diarias a través de su televisora y redes sociales.
Cuestionamientos sobre el pasado empresarial
Sheinbaum también planteó una serie de preguntas sobre las operaciones empresariales de Salinas Pliego, incluyendo cómo adquirió su televisora, ADN 40, y cuánto obtuvo del Fobaproa. Estas interrogantes buscan arrojar luz sobre las prácticas financieras del empresario y su relación con el Estado.
Reacciones de Grupo Salinas
En respuesta, Grupo Salinas emitió un comunicado calificando a la presidenta de «gobiernícola» y amenazando con emprender acciones legales tanto en México como en Estados Unidos por presunta difamación y daño moral. El grupo empresarial argumenta que las declaraciones de Sheinbaum forman parte de una persecución política disfrazada de disputa fiscal.
Implicaciones legales y políticas
Este enfrentamiento pone de manifiesto las tensiones entre el sector empresarial y el gobierno actual, especialmente en lo que respecta al cumplimiento de obligaciones fiscales y la transparencia en las operaciones corporativas. La posibilidad de que un empresario mexicano demande a la presidenta en tribunales extranjeros es un hecho sin precedentes que podría tener repercusiones tanto en la política interna como en las relaciones internacionales de México.
La situación continúa desarrollándose, y se espera que en los próximos días ambas partes proporcionen más detalles sobre sus respectivas posiciones y las acciones legales que podrían emprender.
Fuente: Grupo Es Noticia