-El periodista Martín Arellano de Sinaloa acudió a una clínica del IMSS en Mazatlán, Sinaloa, en donde lo dejaron en espera y horas después murió de un infarto cardiaco.
Antes de fallecer, el reportero narró en vivo en su cuenta de “X”, antes Twitter, la mala atención que recibió en la clínica, en donde a pesar de los evidentes síntomas de paro cardiaco, lo mantuvieron en espera por horas.
El pasado viernes por la tarde, Martín Arellano sintió molestias por lo que acudió a las clínica del IMSS en el puerto de Mazatlán, por lo que solicitó ayuda al instituto público mediante redes sociales.
En su desesperación Martín Arellano etiquetó en su mensaje de Equis a la Presidente Claudia Sheinbaum y al titular del IMSS, Zoe Robledo, peo pasaron horas para que el organismo de salud público respondiera al solicitud de auxilio.
Primero fue llevado a la Cruz Roja local en donde sólo se le colocó un suero, pero cuando por fin pudo ser trasladado al IMSS, la atención continuó lenta e incompetente.
Cerca de las 17: 53 horas Arellao logró subir a sus redes un video de apenas un segundo de duración en el que escribió “En el pasillo. En calidad de urgente.
Lo siguiente que se supo fue que la familia de Arellano reportó su fallecimiento, lo que generó una gran indignación por la in competencia con la que se realizó el proceso de ingreso a la clínica.
Posicionamiento del IMSS
Mediante un comunicado de prensa el IMSS de Sinaloa afirmó que el comunicador fue atendido, se le realizan estudios de laboratorio, así como un electrocardiograma.
Los resultados arrojaron que padecía de una insuficiencia cardiaca, por lo que se comenzó con la administración de “antiagregantes plaquetarios, antihipertensivos, diuréticos, soluciones parenterales, así como estatinas.
Sin embargo, la crítica por parte del gremio periodístico hacia los responsables de la clínica de Mazatlán, van en el sentido de que el propio Martín Arellano les informó de su padecimiento y a pesar de eso se habría perdido tiempo valioso.