La desigualdad económica en México sigue siendo un tema candente. Según la Encuesta Nacional de Ingresos y Gastos de los Hogares (ENIGH) 2024, los hogares más ricos del país ganan 14 veces más que los más pobres. Esta diferencia, aunque menor que en años anteriores, sigue siendo alarmante y refleja las profundas disparidades socioeconómicas que persisten en el país.
Comparación de ingresos: ricos vs. pobres
De acuerdo con la ENIGH 2024, los hogares del decil más alto (el 10% con mayores ingresos) perciben en promedio 236,095 pesos trimestrales, mientras que los del decil más bajo apenas alcanzan 16,795 pesos en el mismo periodo. Esto significa que, en promedio, los hogares más ricos ganan 14 veces más que los más pobres. Aunque esta brecha ha disminuido desde 2016, cuando era de 21 veces, la reducción ha sido lenta y aún queda un largo camino por recorrer para lograr una distribución más equitativa de los ingresos.
Varios factores influyen en esta persistente desigualdad:
La fuente de ingresos varía significativamente entre los diferentes deciles. En los hogares más ricos, el 63% de los ingresos proviene del trabajo, mientras que en los más pobres, este rubro representa solo el 44%. Además, las transferencias directas, como jubilaciones, becas y apoyos gubernamentales, constituyen el 36% del ingreso en los hogares más pobres, en comparación con solo el 16% en los más ricos. Esto indica una mayor dependencia de los programas sociales entre las familias de menores ingresos.
Desigualdad de género
La brecha de género también es notable. En promedio, los hombres ganan 13,000 pesos más por trimestre que las mujeres. Esta diferencia se amplía aún más cuando se consideran factores como la maternidad y el nivel educativo. Por ejemplo, incluso entre aquellos con estudios de posgrado, los hombres superan los ingresos de las mujeres en 35,000 pesos trimestrales.
Disparidades regionales
La desigualdad no es uniforme en todo el país. Estados como Nuevo León han registrado incrementos significativos en los ingresos por hogar, mientras que Chiapas fue el único estado con una disminución en los ingresos. Estas diferencias regionales reflejan las diversas oportunidades económicas y desafíos que enfrentan las distintas regiones de México.
Impacto de los programas sociales
Los programas sociales han jugado un papel crucial en la reducción de la desigualdad. Según el INEGI, las transferencias gubernamentales, como pensiones y becas, han contribuido significativamente a mejorar los ingresos de los hogares más pobres. Sin estas transferencias, el coeficiente de Gini, que mide la desigualdad, habría sido de 0.450 en 2024, en lugar de 0.391. Esto subraya la importancia de las políticas públicas en la redistribución de la riqueza y la reducción de las disparidades económicas.
Aunque se han logrado avances en la reducción de la desigualdad en México, la brecha entre los hogares más ricos y los más pobres sigue siendo significativa. Es esencial continuar implementando políticas que promuevan una distribución más equitativa de los ingresos y aborden las causas estructurales de la desigualdad. Solo así se podrá construir una sociedad más justa y equitativa para todos los mexicanos.
Fuente: Grupo Es Noticia