- Poza Rica no está colapsando por falta de recursos.
- Está colapsando por exceso de indiferencia.
Martin Vizcarra
Durante el periodo de Fernando Remes “El Pulpo”, la ciudad ha sido testigo de un deterioro progresivo, donde las prioridades públicas parecen invertidas: obras faraónicas sin sentido, abandono de las colonias populares, rezagos en servicios básicos y una creciente percepción de opacidad.
Pero lo más alarmante no es solo la mala administración del presidente municipal.
Lo que verdaderamente indigna es la complicidad pasiva del cabildo.
Los regidores: espectadores de la decadencia
¿Qué hacen los regidores de Poza Rica mientras la ciudad se desmorona?
La respuesta ciudadana es clara: nada visible. Nada útil. Nada valiente.
En teoría, los regidores están para representar a la gente, supervisar al alcalde, revisar presupuestos, impulsar políticas públicas y levantar la voz cuando algo está mal.
En la práctica, muchos se han convertido en regidores decorativos, firmantes sin criterio, cómplices por omisión o peor aún: cómplices por conveniencia.
Los testimonios vecinales son contundentes:
“Nunca los vemos en la colonia.”
“No atienden peticiones ni denuncias.”
“Solo aparecen cuando hay evento oficial.”
Poza Rica no necesita «Si señor» sentados en el cabildo.
Necesita regidores que se ensucien los zapatos, revisen cuentas, exijan resultados y caminen con el pueblo.
El estilo “tentacular” del Pulpo
Fernando Remes ha manejado la administración como un negocio personal, donde todo gira a su conveniencia y donde los tentáculos del poder se extienden hacia contratos, compadrazgos y silencio institucional.
La falta de transparencia en licitaciones, la ausencia de resultados reales en programas sociales y el uso excesivo de recursos para imagen personal son solo la punta del iceberg.
Lo que agrava la situación es que nadie dentro del gobierno local se atreve a confrontarlo.
¿Dónde están los regidores? ¿Dónde está la síndica?
¿Acaso también han sido atrapados por los tentáculos de este mal gobierno?
La hora del despertar ciudadano
Pero la historia no termina aquí. Poza Rica está empezando a despertar.
Los ciudadanos ya no creen en discursos. Quieren acciones.
Cada vez más pozarricenses exigen:
Un cabildo que rinda cuentas.
Un gobierno municipal transparente.
Una administración que no simule.
Y lo más importante: regidores que estén del lado de la gente, no del lado del poder.
Conclusión: Poza Rica no se vende, se defiende.
Este artículo no es un grito al vacío. Es una advertencia.
Si los regidores actuales no cumplen, serán reemplazados por ciudadanos con causa, compromiso y coraje.
Porque los tentáculos de un mal gobierno solo se cortan con valentía colectiva.
#RescatemosPozaRica
#LaNuevaFuerzaDePozaRica
Fuente: Grupo Es Noticia Veracruz