El lunes 27 de enero de 2025, un tiroteo en la frontera entre México y Estados Unidos provocó una alerta en las autoridades de ambos países.
Según el portavoz del Departamento de Seguridad Pública de Texas, Chris Olivarez, los disparos fueron dirigidos a agentes de la Patrulla Fronteriza en el Condado de Starr.
Específicamente en la zona de Fronton, Texas. Olivarez indicó que los responsables pertenecen a un «cártel mexicano», aunque no reveló su identidad.
El Departamento de Seguridad Pública de Texas actuó rápidamente, enviando drones para monitorear a los presuntos agresores, quienes intentaban cruzar la frontera de manera ilegal.
A través de videos y fotos, se identificaron a cuatro individuos armados, algunos de los cuales apuntaron contra los drones.
Sin embargo, no se observaron disparos de armas de fuego en el material audiovisual, a pesar de ello, las autoridades confirmaron la presencia de disparos dirigidos a los agentes.
Afortunadamente no se presentaron víctimas mortales
La jefa de la Patrulla Fronteriza en el Valle del Río Grande, Gloria Chávez, informó que, a pesar de los disparos, no hubo heridos ni víctimas mortales.
La versión extraoficial señala que este incidente ocurrió cuando un grupo de migrantes trataba de cruzar el Río Bravo desde el estado de Tamaulipas.
El Gobierno de México, liderado por Claudia Sheinbaum, pidió a la Fiscalía General de la República (FGR) investigar el caso, en colaboración con las autoridades de Estados Unidos.
El fiscal Alejandro Gertz Manero afirmó que se indagaría tanto los disparos como los movimientos de los migrantes.
Este tiroteo ocurre en un contexto de tensiones relacionadas con las políticas migratorias de la administración estadounidense.
Fuente: Grupo Es Noticia