Casi un mes después de que soldados en Nuevo Laredo, Tamaulipas, dispararan contra una camioneta en la que viajaban siete jóvenes, la Comisión Nacional de Derechos Humanos (CNDH) emitió una recomendación por violaciones a los derechos humanos a la Secretaría de la Defensa Nacional (SEDENA) por la agresión en la que murieron asesinados cinco civiles desarmados.
De acuerdo con la recomendación 95 VG/2023 de la CNDH, cinco jóvenes murieron de manera inmediata a manos de los soldados involucrados en los hechos del pasado 26 de febrero. Además, señala que los elementos hirieron físicamente a una persona más y provocaron daños psicológicos a una séptima víctima. Determina que no actuaron conforme a los estándares nacionales e internacionales sobre el uso letal de armas y el uso de la fuerza pública.
Cabe mencionar que la CNDH no incluyó en su recomendación investigar a la cadena de mando por su presunta responsabilidad en los hechos, pues el documento se limita a la actuación de los cuatro militares directamente involucrados en el ataque a los civiles.
La recomendación indica que tanto la Fiscalía General de Justicia de Tamaulipas (FGJT) como la SEDENA proporcionaron evidencias que demuestran que los jóvenes ejecutados no portaban armas al momento de la agresión. Asimismo, expone que los militares involucrados admitieron no haber escuchado disparos provenientes de la camioneta baleada y que no se puede comprobar que las víctimas hayan disparado contra ellos, pues el vehículo de los soldados no presentaba marcas de disparos.
Señala también que los mandos militares no emitieron un comando de voz para autorizar el ataque contra el vehículo de los civiles, pues el militar identificado como AR3 disparó directamente a la parte trasera del Vehículo Particular 1 “sin constatar que se acreditara una situación de riesgo real e inminente contra elementos de la SEDENA”.
Por su parte, los militares AR1, AR2 y AR4 admitieron haber disparado al percatarse de que AR3 había accionado su arma de fuego.
Fuente: Agencias