En esta, además de la felicitación, el papa Francisco pide aprender del dolor del pasado para sanar las heridas y seguir construyendo el futuro.
“Por eso en diversas ocasiones tanto mis antecesores como yo mismo hemos pedido perdón por los pecados personales y sociales, por todas las acciones u omisiones que no contribuyeron a la evangelización. En esa misma perspectiva, tampoco se pueden ignorar las acciones que en tiempos más recientes se cometieron contra el sentimiento religioso cristiano de gran parte del pueblo mexicano provocando con ello un profundo sufrimiento”, asegura.
Sin embargo, escribe que no debemos evocar dolores del pasado para quedarnos ahí, sino para aprenderles y sanar las heridas. Asegura que el aniversario que se celebra en México es una invitación a mirar no solo al pasado para fortalecer raíces, sino también al presente para construir un futuro.
“Celebrar la Independencia es celebrar la libertad y la libertad es un don y una conquista permanente. Por eso me uno a la alegría de la celebración y al mismo tiempo deseo que este aniversario tan especial sea una ocasión propicia para fortalecer las raíces y reafirmar los valores que nos constituyen como nación”, añadió.