“Los niños tienen que llegar a un ambiente seguro en salud, pero también lo que se refiere a que sea seguro emocionalmente. Les digo a los maestros que la escuela es un espacio que tienen los niños de una lucecita que pueden tener durante el día”, aseguró.
De igual forma agregó que, “no podemos cegarnos a que hubo momentos u hogares en donde hubo violencia familiar, y lo hay porque lo tenemos registrado, y que el niño que llega a la escuela y que esté unas dos horas o tres horas o cinco horas, lleno de cariño, de atención y de esa parte humana, claro que le da otro tipo de expectativa ante la vida”.
También agradeció a los padres de familia su cooperación a la recuperación de las escuelas, “dejando algo bueno y bonito para el regreso de sus niños”